La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Juan José Gómez Brihuega en su eternidad

Opinión


Hace diez años que Juanjo se retiró a la eternidad; quisimos retenerlo y lo conseguimos con el poder de la palabra y del silencio. Quisimos negar la muerte por la gramática y la sintaxis, para asumir el infortunio y el dolor, cuando nos encontramos en el agujero del vértigo. Quisimos sembrar palabras que nos condujeran a la inmortalidad para fomentar un incesante renacer. Y Anna Ajnátova  os susurró en su partida:

 ¡Oh, palabras hay que son irrepetibles!
                               Quien las usa termina por gastarlas.
                                   Sólo es inagotable el azul 
                                  del cielo y el perdón de Dios

 Juan José Gómez Brihuega (Cuenca, 1941-2011), fue catedrático de Latín del Instituto Alfonso VIII de Cuenca y director del mismo centro, donde desarrolló una importante labor, rescatando, restaurando y estudiando el rico patrimonio didáctico; creó el Museo Juan Giménez de Aguilar y el Archivo Histórico que lleva su nombre. Estudió en la Escuela Aneja de Cuenca, bajo la tutela directa de D. Julián Lacort; en 1951 marcha con sus padres a Argentina y asiste al colegio Bartolomé Mitre en Tucumán. Estudió en Uclés y Comillas; se licenció en Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y obtuvo la especialidad en Filología Clásica en la Universidad de Granada, donde fue profesor.  Tras diversos destinos, en 1983 obtuvo la plaza como profesor en el Instituto Alfonso VIII, donde se jubiló. Fue Jefe de Programas Educativos en la Delegación Provincial de Cuenca. Participó en numerosas actividades culturales y educativas, como la recuperación de pueblos abandonados en Umbralejo (Guadalajara), rutas didácticas en San Blas de Tragacete, viajes culturales con los alumnos a Italia, colaboración en el programa de Ciudades Educadoras, conferencias, pregones en varias localidades, (Tragacete, Priego, Villalba de la Sierra, Villarta, y especial fue la presentación de las primeras jornadas romanas en Valeria), presentaciones de libros, revitalizó la Fundación Luisa-Natalio patrocinando las conferencias y encuentros del programa “Aula abierta” en el Museo Juan Giménez de Aguilar.  Escribió un método para la enseñanza del Latín. Pronunció la conferencia inaugural del Curso Académico 2004/2005 para las enseñanzas no universitarias. A su iniciativa se deben los primeros cursos para profesores sobre Historia de Cuenca.  Fue inspirador y organizador, junto con Diego Jesús Jiménez y Martín Muelas,  del curso de verano “Leer y entender la Poesía” en Priego, por el que pasaron poetas Premios Cervantes, Premios Príncipe de Asturias, Premios Nacionales,  críticos y profesores universitarios: José Hierro, Antonio  Gamoneda, Mª Victoria Atencia, Clara Janés, Francisca Aguirre, Félix Grande, Juan Carlos Mestre, P. García Baena, Ginés Liébana, Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Hernández, Antonio Carvajal, Francisco Brines, Antonio Rey, Carme Riera, Rosa Navarro,... Luis Alberto de Cuenca decía que era el “anfitrión perfecto”. Con algunos de estos poetas mantuvo una gran amistad. Aunque Juanjo sostenía y “presumía” de que era ágrafo, sus intervenciones están registradas en las actas de diferentes cursos publicadas por la Universidad de Castilla-la Mancha. 

Ostenta la Placa al Mérito Docente de La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.  Comprometido con la realidad de Cuenca y crítico con los poderes, en 1987 se presentó como candidato a la alcaldía de Cuenca por el Partido Liberal. Sostuvo relación de trabajo y amistad con Miquel Roca Junyent y con Antonio Garrigues Walker.

Gran conocedor de la Serranía y de la micología; sus lecciones sobre la geografía y la toponimia de la zona fueron seguidas por profesores de español de los programas europeos Comenius y Sócrates de varias ciudades de Alemania, de Nueva York, Pisa y de Marruecos; así como mostró la ciudad de Cuenca intelectuales como Emilio Lledó, Juan Vilá Valentí, poetas árabes y hebreos como Margalit Matitiahu, embajadores de Israel y de la República Checa,… Fue cofrade del Cristo de los Espejos y de San Pedro.

Gran conversador y amigo generoso sin límites… En una ocasión, yo estaba presente, cuando le pidieron dar una conferencia, dijo: “la única condición que pongo es no cobrar”,…Como Cicerón, en Saelius de amicitia, 44 a. C., heredero de los moralistas griegos especialmente de Aristóteles,  Juanjo considerada la amistad el bien mayor para el hombre después de la sabiduría, cultivando la nobleza de la amistad,  los valores de la virtus y la probitas, presentando la amistad no solo como una simple relación entre hombres, sino como una conexión sincera, pura, desinteresada e idealizada. Solo con la virtud se puede alcanzar la verdadera amistad, superando el concepto romano de amicitia como la creación de relaciones personales para fines de tipo político. Amistad como ideal de la filantropía, de la solidaridad entre los seres humanos más dotados para realizar los valores más elevados. Y la virtus es el primer requisito, sin el cual no se puede realizar la verdadera amistad; y esta ha sido dada por la naturaleza a los que tienen la virtus humanitas, lo que conlleva cuidarla y ponerla por encima de todo con generosidad, lealtad y honestidad. Lelio afirma que quien mira a un amigo mira a una imagen de sí mismo; Horacio decía de Virgilio: animae dimidium meae – la mitad de mi alma-. 

Fue maestro y también aprendiz de sus alumnos, siguiendo las enseñanzas de Sócrates, padre de la mayéutica, método en el que el maestro hace descubrir conocimientos a sus alumnos a través de la dialéctica. Quisiera citar a dos de sus alumnas excepcionales: Cora Acebrón Tolosa, profesora de Latín en Washington,  y Raquel Escutia, profesora de Derecho Romano en la Universidad Autónoma de Madrid. 

No quiero dejar de mencionar su gran biblioteca, así como su archivo de interesantes y abundantes documentos relacionados con la historia de Cuenca. 

Humanista, apasionado de la ciencia, siempre estuvo abierto a la innovación, a la tecnología, a la informática…; en definitiva, al conocimiento.

Desde el 12 de diciembre de 2011, el salón de actos del Centro Cultural Aguirre lleva el nombre de Juan José Gómez Brihuega. En el libro Miscelánea, coordinado por el profesor Martín Muelas, se recogen varios  trabajos  suyos;  así como textos de amigos, y poetas como A. Gamoneda, Juan Carlos Mestre, Ginés Liébana, Martín Muelas, José Luis Muñóz, J.M. Martínez Cenzano y  Abelardo Martínez, entre otros.

Antonio Gamoneda, Premio Cervantes

Juanjo:

Me dicen que te has ido de vacaciones a la eternidad. Supongo 
que la eternidad está vacía, es decir,
libre de córvidos que accidentalmente tienen rostro humano,
y que tú, aun siendo también accidentalmente invisible, sonríes
como solías hacer para, calladamente, decir
tu amistad a quienes te pensábamos
alto y feliz como un árbol de luz.

En ti se posaban pájaros a su vez luminosos
que permanecían en tus manos. Así,
con tu sonrisa y tu canción reunidas,
penetrabas nuestra existencia.

Cabe también que tu tarea desde la eternidad consista
en que calladamente clamoroso
(tú lo has dicho en palabras de Quinto Curcio:
“los ríos más profundos son los que discurren con mayor silencio”),
permanezcas diciendo: “Paz y salud, amigos.
permaneced atentos a la campana que 
todos los días convoca a la fraternidad”.

Y nosotros pensamos
que, simplemente está lloviendo. Pero no; la lluvia
nunca alcanzaría a poner
tanta frescura en nuestro corazón.

Finalmente, Juanjo, te reconocemos. Nos saludas
atravesando la imposibilidad, y nosotros
sonreímos también y te decimos igualmente:
“Paz y salud, Juanjo, vive tu eternidad”. Sabemos que tú sabes
que vives en nosotros y nosotros en ti,
en tu presencia imposible y cierta,
y que, cada día, impregnados por tu luz
y por tus palabras, nos avisas
de que la noche es siempre, siempre, anuncio del amanecer.

 Tú, Juanjo, conocedor y amante de la palabra, con tus hermosos y melancólicos ojos has dominado el oficio de  seleccionar  y analizar palabras con tu trabajo paciente e inteligente, como águila y lechuza fundidas en un misma e ilimitada mirada. Como un verdadero dominador de la palabra la has sabido vestir como a una diosa y elevarla como un pájaro. Como hombre de palabra y acción perduras, tú: “decidor de palabras y hacedor de hechos” (La Iliada). Con tu siembra de palabras sigue brotando la vida, felicidad, energeia, no- estancamiento, eterno renacer. Siembra y recogida da felicidad, vida, según palabras de Sócrates en su diálogo con Fedro. Felicidad es entrega de vida y las palabras nos entregan vida, son cauce por donde fluye el lenguaje y nos consuela de la infinita soledad. Cada vibración de la palabra presupone algo violento un palaión parthos, un antiguo luto. ¿Y, si solo existen las palabras?

Profesor Juan José Gómez Briuega, filólogo, estudioso y amante del lenguaje, tuyas podrían ser las palabras del prólogo de Aurora de Nietzsche: Filólogo quiere decir maestro de la lectura lenta, y el que lo es acaba por escribir lentamente… Ese arte enseña a leer bien, es decir, a leer despacio, con profundidad y con atención, a puertas abiertas y con ojos y dedos delicados. Gracias por tu legado, profesor, maestro genial, maestro genial, de esos cuya riqueza desborda del siempre pequeño vaso de la vida humana, como decía María Zambrano de su maestro Ortega y Gasset, filósofo español

Nos diste tu don de la palabra…, sentimos soledad, con tu partida, pero nos consuela saber que como tu maestro Horacio    non omnis moriar -  no voy a morir del todo- … exegisti monumentum aere perennius - has levantado un monumento más duradero que el bronce-.

 En los montes de la Serranía de Cuenca corren las manadas de ciervos;  por el cielo del Estrecho de Priego y las Majadas planean majestuosos  buitres y águilas. Siguen creciendo narcisos, mayos, gamones, azafrán silvestre, margaritas, campañillas, orquídeas, muérdago, humildes gramíneas de los suelos pardos, jaras, enebros, madroños, quejigos, tilos en el Alto Tajo, acebos, aliagas,  pinos negros, sabina albar en Tierra Muerta,… y sabinas rastreas en La Mogorrita y San Felipe. Las calizas, las margas y areniscas, las gredas, los conglomerados, el humus,  los líquenes, las turberas, cuarcitas y canchales, las hoces, las superficies de erosión,  los ríos de piedra, San Blas, El Estrecho del Infierno,…  siguen conformando un paisaje hermoso de fragancias y colores,  de peligros y de sombras. Mundos de desafíos, soledad secreta, espesura y claros, distancia remota…;  asilo elegante, sublime y hermético, de los dioses. 

Te lloran los montes y la ciudad de Cuenca, el Instituto Alfonso VIII, el museo, el archivo,  también tu amada Roma, El Panteón, todos los que te conocimos…; pero, hoy también sentimos  alegría con un barniz de melancolía.  Sunt lacrimae rerum et mentes mortalia tangunt - Se llora a las cosas como a las personas o las cosas toman parte de nuestro dolor, también puede ser  las cosas lloran y, ya condenadas a morir, tocan nuestros corazones-. Cuántas veces recitaste este hexámetro de Virgilio, 463 del libro I de la Eneida, y  cómo recuerdo que nos enseñaste que el filólogo Teodoro Haecker  afirma que el primer hemistiquio de este verso es el más intraducible de la Eneida y de toda la literatura romana.  

Como las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, llegó su fin y acabamiento cuando él menos lo pensaba…

—Señores —dijo don Quijote—, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño… 

                                                                                           El Quijote, (cap. LXXIV- II)



Gracias, amigo Juanjo. Sigues brillando en las tinieblas; porque Más larga y fiel es la memoria de los detalles que su presencia… -Lucio Anneo Séneca, (Corduba, 4 a. C.-Roma, 65 d. C.) -


Texto: Amparo Ruiz Luján. Puebla del Salvador, 15 de julio de 2021

 
El desastre de Annual (y XV)

El desastre de Annual (y XV)

Monte Arruit. Era una posición importante porque era el punto principal de la línea general de comunicaciones. En el momento de los sucesos [...]

Con fecha de caducidad

Con fecha de caducidad

Los Magistrados en general, y los del Tribunal Constitucional en particular, tienen la facultad de emitir lo que la ley llama voto particular, que no [...]

No paso por el aro

No paso por el aro

Que somos un país de sangre caliente, eso ya lo sabemos. Que nos pierde la euforia cuando ganamos en cualquier actividad, también. Que somos [...]

ATC o el vapuleo de la Junta en los tribunales

ATC o el vapuleo de la Junta en los tribunales

La historia del Almacén Temporal Centralizado, ATC, de Villar de Cañas se puede resumir muy brevemente. Un gobierno que decide que en España [...]

Puntos limpios, 13 años de problemas para los ayuntamientos

Puntos limpios, 13 años de problemas para los ayuntamientos

Cuando a mediados del pasado mes de julio, la actual directora general de Economía Circular de la Junta de Comunidades aludía a los puntos [...]

Almonacid del Marquesado, el gran basurero de Europa

Almonacid del Marquesado, el gran basurero de Europa

Hace tres años que, en la provincia de Cuenca, en concreto en Almonacid del Marquesado, se encuentra el mayor macrovertedero privado de residuos [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Fernando J. Cabañas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Fabián Beltrán, Antonio Gómez, Julián Recuenco, María Lago, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, Silvia Valmaña, María Jesús Cañamares y Juan Carlos Álvarez.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz y José Fernando Peñalver.

Síguenos: