La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Ante la obra de M. A. Moset (II) Paisaje y abstracción

Cultura


Algo Brillante, una idea, una obra, la palabra,  un amor… Lo brillante no muere…

En mi casa me acompañan cuatro cuadros y un precioso abanico de Moset. Los contemplo. La laguna de Uña, contornos de la iglesia de la Virgen de la Luz velada por los chopos, el Puente de San Pablo, luz, reflejos velados, verdes, negros, amarillos, marrones, ocres,  líneas sutiles y manchas de colores en un mundo de indefinición. 

Los paisajes de Miguel Ángel me llevan a tomar unas notas del catálogo La abstracción del paisaje. Del romanticismo nórdico al expresionismo abstracto, In memoriam de Robert Rosenblum (1927-2006). Intento redactar un texto que siga un hilo claro para comprender el camino que ha seguido la pintura del paisaje hasta llegar a la abstracción, y dónde podríamos situar la obra de Miguel Ángel Moset. Los paisajes, santuarios donde contemplar los misterios de la naturaleza.

El paisaje como experiencia artística, desde Petrarca hasta hoy, ha sido fruto de la subjetividad; la visión del hombre que forma parte de la naturaleza que se aísla del todo. El descubrimiento de lo que llamamos paisaje se debe al poeta Francesco Petrarca (1304-13734) cuando interiorizó la vista panorámica desde la cumbre del Mont Ventrux, el 26 de abril de 1336, sintiendo la necesidad de elevar su alma hacia lo más alto. Tomó el libro Las Confesiones de San Agustín y leyó al azar: “Los hombres, por lo común, se admiran de ver la altura de los montes, las grandes olas del mar, las anchurosas corrientes de los ríos, la inmensidad del océano, el curso de los astros, y se olvidan de lo mucho que tienen que admirar en sí mismos”. Petrarca: “inmediatamente dirigí la mirada hacia mí”. Sería lo que podemos llamar la primera mirada dual, interior y exterior, en la Europa moderna y cómo se entrelazan esas miradas. 

Caspar David Friedrich (1774-1840), paisajista del romanticismo alemán, diría: el pintor no solo debe pintar lo que ve ante sí, sino lo que ve en sí… Cierra los ojos y deja salir lo que has visto en la oscuridad… para que otros vean de fuera hacia dentro. Por lo que con la pintura se inicia un diálogo y comunicación infinitos.  

Esa experiencia estética del paisaje que se inicia con Petrarca llevará el sello de la subjetividad sobre una base objetiva. También la búsqueda de la belleza se apartará de la norma. L. B. Alberti (1404-1472) en su tratado sobre la pintura definirá el cuadro como una ventana abierta con una perspectiva central, ordenando el mundo con una ilusión espacial situando al  hombre en el centro, una visión antropocentrista propia del  humanismo del Renacimiento. Pero será un mundo limitado por un marco que lo cierra al infinito. Y, sin embargo, en la visión de Petrarca lo lleva a la contemplación del tiempo

Será Leonardo da Vinci (1452-1519) quien no distinguirá el dualismo entre lo externo y lo interno porque nos lleva a la idea de que el ojo es la ventana del alma; vemos con el alma… Y, como hemos dicho anteriormente, C. D. Friedrich nos invitará a cerrar los ojos para romper el fervor a imitar, dejando muestras de su tormentoso paisaje interior. E. Ciorán (1911-1995), el filósofo cercano a los cínicos, aseguraba que se ve más con los ojos cerrados que con los ojos abiertos. 

V. Kandinsky (1866-1944), padre de la abstracción, en su obra De lo espiritual en el arte nos dice: Nuestras almas, que tras un largo período materialista, han empezado a despertar… Un camino entre materia y espíritu se transita… ¿Es todo materia? ¿Es todo espíritu?.. El pintor alcanzará la verdadera “mímesis” si reproduce cada apariencia de una forma autónoma e inconfundible… donde está presente su genio, “transmutando”, “trascendiendo” los ámbitos formales. Cada transformación es una génesis, una creación que conduce a un infinito de infinitos… La ventana abierta se ha eliminado y los impresionistas terminarán con esta metáfora, sosteniendo que el temperamento es el soporte de la obra de arte. Se elimina el tiempo, se impone el instante, lo improvisado, lo provisional, lo ocasional, la pincelada suelta; pero en ello E. Zola (1840-1902) no veía todavía que apareciera la obra de arte. Cezanne quiso contemplar de forma nueva el mundo dedicándose al estudio de la naturaleza, con un tejido de manchas intentó crear un continuo cromatismo eliminando el espacio-caja. Su obsesión fue el tema de la montaña Sainte-Victoire con el que pretendía llegar a una armonía entendida como veneración a Dios, un éxtasis cromático, como un milagro. La creación se iniciaba con una mancha, sin líneas, con contrastes, luz y sombra. 

Paul Klee (1849-1940) lograría encontrar esos milagros o caminos de creación y de invención, podía hallar en lo más mínimo y aparentemente insignificante (nubes, una brizna de hierba)  la huella de una idea divina oculta. 

Stifter (1805-1869), Constable (1776-181937), Turner (1775-1851) , el poder de la naturaleza sobre el ser humanos, las tormentas, las catástrofes naturales, fuegos,… el temperamento de la naturaleza…, fuerzas silenciosas o ruidosas, así como la oscuridad están presentes en las obras; considerando el crítico J. Ruskin (1819-1900) que el grado mayor de excelencia no puede darse sin oscuridad. De ellos beberán los artistas hasta el arte abstracto.  La nada será la partida de la obra de arte. Y Turner le dará esa nota oscura, la nada es oscura, es destrucción, extinción de la vida; también puede ser resurgimiento. El color adopta vida propia, el pintor puede liberarse del fragmento de la ventana abierta. Caminamos hacia la abstracción, la ausencia de las formas, ausencia de los límites… Camino hacia la sublime abstracción

Con los paisajistas románticos se abría el camino a la abstracción, también el espíritu oriental llegaría a Occidente y la fotografía aportaría una mirada al paisaje más realista

P. Mondrian (1872-1944), con gran rigor, llevaría sus investigaciones hacia la progresiva disolución de las formas, antes de alcanzar la abstracción pura, y a reflexionar sobre la naturaleza y el significado del arte. En sus paisajes crepusculares la pincelada se hace más suelta y los contornos de  árboles o de molinos se diluyen; luego  su obra se iluminó con colores vivos, se acercó al puntillismo, en una búsqueda mística hacia lo absoluto, elaborando de su propia teoría, la del neoplasticismo, cuyos planteamientos se divulgaron a través de sus artículos y ensayos publicados en la revista De Stijl. Mondrian. Así llega definitivamente a la abstracción en 1913, en que Mondrian pintó la famosa serie Árboles, donde podemos ver cómo, mediante las abstracciones sucesivas de un mismo tema, el árbol se convierte en un mosaico de formas dinámicas sin ninguna relación con la realidad tangible.  El neoplasticismo, que consistiría en el uso exclusivo del ángulo recto y de los tres colores primarios, a los que se añadirían los no colores, es decir, el blanco, el gris y el negro. En 1920 escribió: la apariencia natural, la forma natural, el color natural,… las relaciones naturales a menudo expresan lo trágico y podemos contemplar conscientemente el reposo inherente de todas las cosas… Había creado un nuevo lenguaje en el arte.

Un paso más, Mark Rothko (1903-1970), uno de los componentes del expresionismo abstracto norteamericano; buscaría la espiritualidad mística del color, desde paisajes, interiores, escenas urbanas, naturalezas muertas, pasando por pinturas simbólicas, basadas en motivos religiosos y en la mitología griega, llegaría a sus obras clásicas de superficies de color difusas y rectangulares, que caracterizarían su obra y se convertirían en emblemáticas, más allá de la abstracción…: llegar a expresión simple del pensamiento complejo. La misión del artista es convertirse en chamán capaz de hacer milagros cuando son necesariosUn camino de deconstrucción y reconstrucción… Defendiendo que la experiencia trágica era la única fuente de la que bebía el arte,… En la receta de una obra de arte debe existir una intensa preocupación por la muerte: sentimientos de mortalidad… El arte trágico, el arte romántico… tienen como objeto el conocimiento de la muerte…, escribía en 1958. 

Rothko convertiría la tragedia y el éxtasis  en los temas fundamentales de su obra, con el fin de expresar la naturaleza del drama humano universal. Podríamos decir que su obra cumbre fueron los 14 lienzos para la Capilla de Houston (1964-67). Lienzos de gran formato negros matizados por veladuras sobre el blanco de las paredes que propician una experiencia inmersiva; intimidad y ambiente místico otorgan intensidad para la introspección. Se conformó un espacio ecuménico, de trascendencia metafísica, sueño del artista para plasmar su obra como arte total, de una austeridad icónica. La capilla se abrió al público en 1971, a la inauguración asistieron líderes católicos, judíos, budistas, musulmanes, protestantes y ortodoxos griegos. En el discurso inaugural Dominique de Menil dijo: Creo que las pinturas nos dirán a cada uno lo que debemos pensar de ellas si les damos una oportunidad. Toda obra de arte crea el clima en que debe entenderse (…). A primera vista puede que nos decepcione la falta de atractivo de los cuadros que nos rodean. Pero cuanto más convivo con ellos, más impresionada estoy. Rothko quería conferir a sus pinturas el máximo vigor posible, un vigor que solo consiguió arrancarles del alma. Quería que fueran íntimas e intemporales. Y en verdad son íntimas e intemporales. Nos envuelven sin encerrarnos. Sus superficies oscuras no paralizan la vista. Una superficie clara es activa y, en consecuencia, inmoviliza el ojo. Pero con estas tonalidades rojas y marrones somos capaces de ver más allá, somos capaces de mirar hacia el infinito. Vivimos acribillados por imágenes y solo el arte abstracto puede conducirnos al umbral de lo divino. Rothko necesitó un gran valor para pintar cuadros negros como la noche. Pero creo que ahí justamente residía su grandeza. Los pintores solo llegan a ser insignes gracias al valor y al tesón.

¿Qué camino podría transitar el arte tras la II Guerra Mundial? Con las heridas aún supurantes y las culpas individuales y colectivas pendientes de castigo o contrición, la filósofa de cuna judía alemana Hanna Arendt, acuñaría unos años después la certera expresión de la banalidad del mal, y predijo que sería precisamente "el mal" el problema fundamental de la vida intelectual de postguerra en Europa, del mismo modo que la muerte se convirtió en el problema fundamental después de la última guerra. La energía que llevaría a la reconstrucción y a la sociedad del bienestar sería fruto de la expansión de la ansiedad. ¿Cómo sobrevivir sobre las cenizas  esparcidas que todavía permanecen?, el intento de amnesia colectiva no ha podido borrar la memoria, las dudas ni los miedos  de hoy. 

Realismo socialista, expresionismo abstracto; también la energía creativa de la época en Asia   podríamos verla en una de las obras más desgarradoras, el mural de quince partes Hiroshima Panels, del matrimonio japonés de Maruki Iri y Maruki Toshi. Y, ¿qué hay de la idea de un apocalipsis posible?... ¿Cómo dar respuestas el arte a las atrocidades de Hiroshima, Nagasaki y Auschwitz?... Pienso en el cuadro de 1951 de Picasso Massacre in Korea… ¿Cómo dará respuestas el arte ante la guerra de hoy

Las también las vanguardias a partir de Miró llegaron al informalismo español de los 50 (Millares, Tàpies, el grupo El Paso, Dau al Set, Zóbel, Torner, Monpó, Chirino,… todos representados en el Museo de Arte Abstracto) y tuvieron representación en la Bienal de Venecia de 1958 para proyectar de España una imagen de modernidad en el exterior. Era una pintura heroica, como el recogimiento silencioso de Oteiza  en la Bienal de São Paulo de 1957. La Codorniz, pinceladas de una estética popular como la de Gómez de la Serna, películas como Bienvenido mister Marsall, fotografías de Català-Roca… Era un momento de tensiones y miedos brutales que pasa a una sociedad de consumo. Domina la confrontación Estados Unidos-Unión y Unión Soviética, la idea de libertad contra la de igualdad, en el arte figuración contra la abstracción. Podríamos decir que Picasso y Miró se enfrentan con Duchamp; la gestualidad y lo pictórico frente al objeto. Miró parece que nos lleva a grado cero de la pintura, su gesto es nada, una mancha, y Picasso podría representar el canto de cisne de una tradición. 

Ha llegado la noche. En la radio dan la noticia de que ha habido un terremoto de magnitud 7,3 en Japón y se activa la alerta de tsunami cerca de las costas de Fukushima. Olga Smirnova, primera bailarina, abandona el Ballet Bolshoi de Moscú, denunciando así la invasión Rusa en Ucrania. Los rusos bombardean a un teatro en Mariúpol con 1.000 refugiados en su interior. El fotoperiodista español Emilio Morenatti, Premio Pulitzer de fotografía,  World Press Photo por Temas Contemporáneos y Premio World Press Photo por Noticias de Actualidad, está documentando con su cámara desde Ucrania la situación en el país…, fotografías que gritan.  

Retomamos la voz de M. Rothko: La misión del artista es convertirse en chamán capaz de hacer milagros cuando son necesarios… Un camino de deconstrucción y reconstrucción… Defendiendo que la experiencia trágica era la única fuente de la que bebía el arte,… En la receta de una obra de arte debe existir una intensa preocupación por la muerte: sentimientos de mortalidad… El arte trágico, el arte romántico… tienen como objeto el conocimiento de la muerte…, escribía en 1958. 

Gracias, Miguel Ángel Moset por tu mundo de Luz.

Fuentes ocultas, franjas flotantes, horizontes de luz velada, presencias remotas, intensos e íntimos vacíos, lejos de la razón, camino de lo sublime, conmovedores contrastes,… Puente entre el espectador real y un paisaje trascendental. Intuiciones inalcanzables y remotas, quietud silenciosa o vacíos rebosantes, un espectro de colores de matices lumínicos… Herencia de los románticos cuyo camino continúa. Y la belleza sublime…Lo bello en la naturaleza se refiere a la forma del objeto… lo sublime, en cambio, puede encontrarse en un objeto sin forma, en cuanto en él, u ocasionada por él, es representado en ausencia de límites.-E. Kant, Crítica del juicio, 1790-. 

Y los planetas en mí han completado su órbita
… La luz de los planetas más distantes tarda millones de 
años en alcanzarme… –cierro los ojos en la oscuridad
-mis entrañas están encendidas y centellean
-los Planetas se iluminan
-Los Átomos brillan. 
   -E. Munch, 

Algo Brillante, una idea, una obra, la palabra,  un amor… Lo brillante no muere…

Texto: Amparo Ruiz Luján

Sección: Cadencias



Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Batalla de Talavera, en la que participó Bassecourt, el 28 de julio de 1809 El 22 de junio, el comandante general de Cuenca Luis Alejandro Bassecourt [...]

De aquellos polvos estos lodos

De aquellos polvos estos lodos

Suele suceder que, cuando detectamos un problema, como sucede con los incendios forestales, este nos muestra lo que se suele decir la punta del iceberg, [...]

El diamante de la alimentación

El diamante de la alimentación

Si hay un producto que forma parte de nuestra vida es sin duda alguna el ajo y está, como dicen por ahí, hasta en la sopa. Sus magníficas [...]

Adiós, otra vez, a los multicines

Adiós, otra vez, a los multicines

Cuando unas salas de cine cierran, la primera y básica razón que se le ocurre a cualquiera es que no son rentables. Mucho ha cambiado la [...]

Pintar para disimular

Pintar para disimular

Lo del arreglo de carreteras en la provincia de Cuenca parece que va a consolidarse como una de las asignaturas pendientes de los distintos gobiernos [...]

'Mangana', faro de historia. El Seminario Conciliar de San Julián

Es mucho lo que se ha escrito sobre esta insignia histórica, bien y mal, atinado y desacertado pero hay que reconocer que Mangana ha representado [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Fernando J. Cabañas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Fabián Beltrán, Antonio Gómez, Julián Recuenco, María Lago, Ana Martínez Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, Silvia Valmaña, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: