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AVE por Cuenca, ¿hay que seguir defendiéndolo?

Actualidad


Once años se cumplen en diciembre desde que la capital conquense pasara a formar parte del cada vez menos exclusivo club de las ciudades que cuentan con tren de alta velocidad. Parece que nos remontamos a la prehistoria cuando recordamos aquellos carteles que lucían ventanas y balcones de la ciudad reivindicando el paso del ansiado AVE por Cuenca y cómo, mientras en los despachos de Madrid o de Toledo se tomaba una decisión trascendental, en la ciudad un grupo de personas se unía para reclamar una infraestructura importante, algo que reparara, en parte, los agravios que en materia de comunicaciones venía sufriendo la provincia en general desde tiempo inmemorial. Varios fueron los trayectos que en su momento se barajaron para unir Madrid y Valencia, que eran, no nos engañemos, lógicamente las principales interesadas del proyecto. Nombres como Felipe González, Borrell, Arias Salgado, Aznar, pero principalmente Álvarez Cascos, Zaplana, Bono, Ruíz Gallardón y Valcárcel fueron los que un buen día, debatieron el controvertido trazado y lidiaron con los diferentes intereses que suscitaba este tren.

El 9 de enero de 2001, como regalo de Reyes tardío, llegaba la esperada noticia en Cuenca. El AVE pasaría por la capital. Murcia fue el lugar escogido para el anuncio y el ministro de Fomento, el citado Álvarez Cascos, junto a los presidentes autonómicos murciano, valenciano, madrileño y castellanomanchego, los tres primeros populares y el último socialista, los encargados de sellar el acuerdo. Lo que son las cosas. A pocos metros de distancia de esa reunión, como relataron en su momento diarios como elpais, se manifestaban en contra de esta decisión un centenar de personas integrantes de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT y también de Teruel Existe, que reclamaban el paso del AVE por su ciudad. Curioso lo de la plataforma aragonesa. Quien les iba a decir que 20 años más tarde, y siendo decisivos para que el actual presidente de España, Pedro Sánchez, accediera a su cargo, para viajar desde la capital aragonesa a Madrid por tren se iban a tardar más de cinco horas, que no iban a tener apenas frecuencias circulando y, lo que es más significativo, tampoco la tan traída y llevaba autovía que les una a Cuenca. Aunque, como ya relatábamos en este digital, el preciado diputado de Teruel Existe, Tomás Guitarte, rebajaba, hace unas semanas y en vista de que la legislatura ha pasado ya, prácticamente, sus expectativas, reduciendo su petición de la infraestructura viaria a sólo los 45 kilómetros entre Teruel y Ademuz. De un AVE operativo, ni hablamos.

Volviendo a aquella reunión de enero de 2001, la fecha para la entrada en funcionamiento del AVE de Levante se programaba para después de 2005. Finalmente se inauguró, recordemos, a finales de 2010. La opción aprobada, explicaba elpais “es la séptima y última de las estudiadas para el AVE de Levante y fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 19 de septiembre de 2000 y propuesta por el Ministerio de Fomento con un presupuesto de 938.000 millones de pesetas. El documento indica que la localización de las estaciones AVE en Toledo, Cuenca, Albacete, Alicante, Elche, Castellón, Valencia, Murcia y Cartagena se fijarán de acuerdo entre el Ministerio de Fomento, las comunidades y los respectivos ayuntamientos".

 La localización de la actual estación Fernando Zóbel merecería un capítulo aparte en esta historia. Podemos recordar cómo el ex alcalde de Cuenca, Martínez Cenzano, anunciaba en 2007, y según recogía europapress, la construcción de una gran avenida que la uniera a la ciudad y salvara los 6 kilómetros de separación o cómo en 2008 otro ex alcalde, Francisco Javier Pulido y el actual vicepresidente de la Junta, entonces consejero, Martínez Guijarro, defendían la actual ubicación según recogía eleconomista para evitar retrasos en el proyecto. En el lado opuesto, el portavoz de la plataforma AVE Dentro, Miguel Cañas, reclamaba en aquel entonces que la estación del AVE se situara dentro de la ciudad.

Usuarios asociados

Que la alta velocidad llegaba a Cuenca para quedarse y que los números avalan su existencia es un hecho innegable. Según publicaba vocesdecuenca, en sus primeros diez años, los trenes con origen y destino a la capital han transportado a más de 2’5 millones de viajeros. En determinadas jornadas, apuntaba este digital, el servicio ha superado las 900 personas. Atrás quedaban cuestiones, como la citada ubicación de la estación, aunque hay otros problemas relacionados que siguen dando mucho que hablar, sobre todo en lo que se refiere a la coordinación del transporte de autobuses urbanos con la llegada de los trenes que proceden de Madrid o Valencia.

La Asociación de Usuarios del Ave comenzaba su andadura en Cuenca a principios de este año. En sus meses iniciales, aparte de recabar asociados, mantenían reuniones con todas las administraciones actuales gobernantes, así como con partidos políticos y plataformas. Su intención fundamental era concienciar a la sociedad en general de la importancia de este medio de transporte y de lo mejorable que es la prestación de su servicio en nuestra ciudad. Cerca de 500 personas componen este grupo que se presentaba, de manera oficial, a principios de noviembre en la capital en sendos actos y en los que explicaban tanto la situación de este transporte como sus peticiones.

Activos sobre todo en la red social Twitter, los usuarios del AVE dejan claro en un texto fijado que sus reivindicaciones no son ideológicas, que no van a discutir de política, que defenderán los derechos de los conquenses ante cualquier gobierno y que buscan tratar de frenar la despoblación. Lo cierto es que, a día de hoy, han conseguido pasar a un primer plano comunicativo y social en esta nueva defensa del AVE, diez años después de su puesta en marcha, pero que, al menos así se percibe en ciertos momentos, quizás no pasarán mucho más tiempo en el que tengan que elevar su tono conciliador y constructivo con las actuales instituciones gobernantes, que suman, esencialmente, un total de 11 según plasmaban en un folleto distribuido el pasado día 9 de este mes.

Peticiones

 Superan la decena. La primera es el adelanto del primer AVE de la mañana que permita llegar a Madrid antes de las 8’00 de las horas. Recuperar las tarifas AVANT, más baratas, en algunas frecuencias, al menos en 7 trenes, o que no se supriman trenes cuando es día festivo en Valencia o Alicante también se suman a las reivindicaciones. Unos abonos más económicos y con una fecha de caducidad más flexible además serían necesarios para rentabilizar e impulsar este transporte, al igual que recuperar la conexión con Ciudad Real, Puertollano y Sevilla.

Mención aparte merece, como indicábamos, el servicio de autobuses urbanos que realizan el trayecto desde la ciudad a la estación. Los usuarios del AVE piden que “se adapten las frecuencias a los horarios de llegada y salida de los trenes, en especial los fines de semana” para lo que proponen adelantar los buses los sábados y los domingos “que permita poder enlazar con los primeros trenes de la mañana”.  Piden los usuarios del AVE que en el IRPF se puedan desgravar los costes del transporte, lo que, según argumentan, “incentivaría a que los conquenses tengan su residencia en la capital, aunque trabajen en Madrid”. También proponen que el viaje a la estación se incluya en el bonobús urbano y que el propio edificio cuente con mejores condiciones para quienes trabajan allí y los viajeros en cuestiones tan obvias como la climatización.

No parece que estas reivindicaciones sean muy complicadas de asumir por parte de los responsables principales, el Gobierno de España y sus operadoras Adif y Renfe. Tampoco la dirigida al Ayuntamiento de Cuenca en relación con los autobuses. Ni, por supuesto, lo pedido a la Junta de Comunidades, que intermedie con el Ejecutivo Nacional para que consiga que las peticiones lleguen a buen fin.

AVE versus ferrocarril

En el debate de mejora del AVE se ha colado el lamentable estado en el que se encuentra el llamado ferrocarril convencional y a la inversa. Desde las actuales instituciones, el Ayuntamiento de la capital, la Diputación, Junta y Gobierno de España se ha impulsado un, cada vez menos, sibilino enfrentamiento entre ambos medios de transporte, intentado convencer a los ciudadanos, más numerosos en la capital obviamente, de que el abandono de inversiones en el tren de baja velocidad repercutiría positivamente en el AVE. Un ejemplo de esta táctica la comprobábamos desde el pasado domingo, cuando el Partido Socialista de Castilla-La Mancha publicitaba en la red social Facebook un vídeo prometiendo un tren AVANT conectando Cuenca y Albacete, “que será una realidad en 2022”. También auguran en este corto que este nuevo servicio, textualmente, “servirá para traer nuevas empresas, turismo y nuevos proyectos para nuestra tierra”. ¿No se antoja mucha responsabilidad y pretensiones algo desmesuradas depositadas, únicamente en un sólo tren? Palabrerío vano, se intuye, independientemente o no de que se cumpla esta promesa. Eso sí, ni una sola mención al tren convencional o al cierre de la comunicación, ya para 11 meses, entre Cuenca y Valencia. La táctica parece clara. Convencemos de que el AVE es más importante que el ferrocarril y dejamos abandonado el tren convencional y a los pueblos por los que pasa. Pero que sean otros los que hablen, los que den la cara y realicen esta misión. Así sucedió con alguna organización empresarial.

El AVE y el ferrocarril convencional son complementarios y necesarios. Nada tiene que ver uno con otro y los ciudadanos tienen derecho a contar con ambos servicios en óptimas condiciones para poder desplazarse. No se trata de un choque de trenes sino de sumar, como bien argumentan quienes defienden a uno y otro, en la lucha contra la despoblación y el subdesarrollo en el que se encuentra sumida Cuenca y su provincia.

El pasado 8 de marzo, eldigitalclm titulaba un artículo de la siguiente manera ¿Cómo se ha pitorreado el Gobierno Central de una senadora del Psoe de Cuenca? La política en cuestión Carmen Torralba preguntaba a sus compañeros socialistas si iban a bajar los abusivos precios actuales del billete del AVE. El Ejecutivo de Pedro Sánchez le venía a contestar que quien no pueda pagarse la Alta Velocidad que viaje en autobús, que tiene un precio textualmente “más competitivo”. En fin, sin entrar en la falta de respeto, en el clasismo y la desconsideración de la respuesta, ya hablaremos del servicio de autobús en nuestra provincia. Da para otro capítulo aparte.

Texto: AGA

Foto: La reivindicación ciudadana resucita en torno al AVE.


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