La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Carta del brigadier José de la Iglesia, ex comandante militar de Cuenca, hecho prisionero por los Carlistas en julio de 1874

Actualidad


El 13 de julio de 1874 entraron las tropas carlistas en Cuenca al mando de don Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este, hermano del pretendiente don Carlos, acompañado de su esposa doña María de las Nieves de Braganza y Borbón, hija del rey de Portugal.

Los defensores de Cuenca, un total de setecientos soldados, más los voluntarios, que en total podrían cifrarse en poco más de mil hombres, debieron enfrentarse a catorce mil carlistas con mejor y más abundante armamento.

Al mando de los defensores liberales estaba el brigadier don José de la Iglesia y Tompes, quien había tomado parte, el 3 de enero de aquel mismo año, bajo el mando del general Pavía, en la entrada al Congreso de Diputados para acabar con la funesta primera República de los cantonalismos. El entonces coronel de la Iglesia, al frente de un batallón, entró en el Congreso y al grito de “Fuera. Esto se ha acabado”, desalojó el hemiciclo.

Como era de esperar, en aquel sangriento julio de 1874, los atacantes, al cabo de tres días de lucha incesante, acabaron por vencer la resistencia de los heroicos defensores de la ciudad, que no tuvieron más remedio que entregarse a los vencedores. El día 16 de julio, en tres columnas, unos setecientos prisioneros abandonaban Cuenca para dirigirse a Chelva, donde los carlistas tenían su cuartel general. Se dio la circunstancia de que, en Salvacañete, tropas liberales mandadas por el general don José Lasso y Cobo lograron rescatar a gran parte de estos prisioneros, que regresaron a Cuenca. 

Don José de la Iglesia también fue hecho prisionero el día 16 y conducido a su casa. Permanecería en calidad de prisionero unos ocho meses. 

El 8 de marzo de 1875, a los pocos días de obtener su libertad, escribía la siguiente carta a M. Gordon:

Muy señor mío: Recibí vuestra carta de 12 de febrero último y, como lo deseáis y habéis supuesto con certeza, no hallo inconveniente en decir la verdad, tanto a propósito de los buenos tratamientos que SS. AA. Don Alfonso y doña María de las Nieves de Borbón y de Braganza, tuvieron a bien dispensarme durante el tiempo que fui prisionero de guerra, como por la conducta reprochable, en más de una ocasión, de los carlistas en general.

Así, pues, no puedo hacer menos que convenir en que son puras calumnias cuanto los periódicos han publicado acerca de las crueldades cometidas por las respetables altezas, cuya conducta, bondad y clemencia para con los prisioneros en general y para conmigo en particular, no pudieron ser mejores. Es igualmente falso que a mi salida de Cuenca se me haya conducido atado por el cuello, como me aseguráis que se ha propalado.

No me es posible daros informes claros con respecto a la conducta de los carlistas en general. En el momento de su entrada en Cuenca, fui yo conducido a mi casa como prisionero y nada vi, mas oí decir que se habían cometido algunos excesos. Seguramente, SS. AA. No tendrían de ello conocimiento, pues de otro modo no los habrían tolerado.

Supongo, asimismo, que no se les haría conocer entonces, y que aún lo ignoran hoy día, sin que yo tampoco pueda afirmarlo, que durante la marcha a Chelva varios prisioneros defensores de Cuenca fueran fusilados.

En fin, convengo en que SS. AA. Han hecho todos los esfuerzos que les han sido posibles para humanizar la guerra y no es suya la culpa si sus esfuerzos no han dado los resultados que eran de esperar.

Por lo que a mí toca, en particular les estoy sinceramente reconocido y jamás olvidaré sus atenciones y la benevolencia que les debo.

Tengo el honor de ofreceros… etcétera.

José de La Iglesia.

Madrid, 8 de marzo de 1875.

Ilustración: Sucesos de Guerra, el saqueo


Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Batalla de Talavera, en la que participó Bassecourt, el 28 de julio de 1809 El 22 de junio, el comandante general de Cuenca Luis Alejandro Bassecourt [...]

De aquellos polvos estos lodos

De aquellos polvos estos lodos

Suele suceder que, cuando detectamos un problema, como sucede con los incendios forestales, este nos muestra lo que se suele decir la punta del iceberg, [...]

El diamante de la alimentación

El diamante de la alimentación

Si hay un producto que forma parte de nuestra vida es sin duda alguna el ajo y está, como dicen por ahí, hasta en la sopa. Sus magníficas [...]

Adiós, otra vez, a los multicines

Adiós, otra vez, a los multicines

Cuando unas salas de cine cierran, la primera y básica razón que se le ocurre a cualquiera es que no son rentables. Mucho ha cambiado la [...]

Pintar para disimular

Pintar para disimular

Lo del arreglo de carreteras en la provincia de Cuenca parece que va a consolidarse como una de las asignaturas pendientes de los distintos gobiernos [...]

'Mangana', faro de historia. El Seminario Conciliar de San Julián

Es mucho lo que se ha escrito sobre esta insignia histórica, bien y mal, atinado y desacertado pero hay que reconocer que Mangana ha representado [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Fernando J. Cabañas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Fabián Beltrán, Antonio Gómez, Julián Recuenco, María Lago, Ana Martínez Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, Silvia Valmaña, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: