La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Comunismo y dictadura

Opinión


Vivimos en directo momentos dificilísimos para el mundo, incluso desde los pueblos de “la España vaciada” cada hora podemos comprobar la dureza de la guerra. La de verdad, no la que tanto tiempo llevamos escuchando como guerra tecnológica. Vemos los tanques disparar a los edificios, los morteros defendiendo posiciones, las infraestructuras derruidas para evitar el paso del enemigo, las sirenas alertando a la población para protegerse de los continuos bombardeos. Ciudades destrozadas, desolación y tristeza que inundan a una población cada vez más diezmada.

En pleno siglo XXI familias que huyen del horror para intentar poner a salvo a mayores, mujeres y niños, pues los hombres quedan para la batalla de defender lo suyo, sus casas, su tierra, su vida en definitiva. Muertes incontables, de militares y población civil sin distinción. Nos parecía que la humanidad con su desarrollo ya hacía las cosas de otro modo. Las operaciones militares quirúrgicas de precisión nos han dicho  también en esta guerra que iban a ser las predominantes, pero nos está mostrando edificios completamente destrozados ya sean de instalaciones del ejército o civiles como escuelas, hospitales, y hasta centros sanitarios materno infantiles. 

Salen, al menos en mi televisión, la gente escondida en los refugios llorando y rezando, los niños gritando ante el horror de las caras de sus madres y abuelas que les protegen, ancianos impedidos trasladados en mantas chorreando sangre por el rostro. Y mientras en superficie se supone que están luchando cuerpo a cuerpo de la forma más encarnizada imaginable. Suponemos que casi como lo hacían en la Edad Media, pues esas imágenes sí que nos están evitando vivirlas en directo.

La gente que no puede enfrentarse al enemigo huye hacia lugares menos peligrosos, y si pueden, llegan a salir del país en busca de un poco de humanidad. Nieve, frío, humedad, kilómetros y kilómetros en algún medio maltrecho, y también caminatas a pie y por lugares recónditos para no ser detectados. Cargados de lo más importante que quieren salvar, sus hijos, sus mayores, sus recuerdos y poco más.
Todo esto, que no es nada imaginado desde un pueblo de la España Vaciada, sucede hoy en Occidente, en Europa, en el centro de la civilización mundial llamado en ocasiones primer mundo.

Parece que la mayoría de la población va entendiendo que asistimos DE NUEVO a la esquizofrenia de un líder loco, nazi, dictador, tirano, que sueña con recuperar poder para el que fue el imperio soviético. A la antigua usanza quiere territorio bajo su mando poblado de gente sumisa a sus caprichos. Estamos viendo que no se trata de una guerra en la que desde ambos bandos  hay una justificación más o menos razonable. Aquí lo que hay es eso, un invasor, como lo fueron sus antecesores ideológicos, con un afán expansionista y a la vez con la pretensión de crear un territorio que le amortigüe, o aleje de los que considera enemigos. Algo como el castillo medieval que desde la cumbre controlaba todo su entorno protegiéndose en primer lugar por un gran foso de agua infranqueable, y la ladera de la montaña que alejaba y dificultaba al enemigo acceder a su atalaya.

Pero es increíble lo que está sucediendo precisamente en Europa. Este dictador ya lleva años con esta obsesión. Cuando en 2014 invadió Crimea y después fue introduciendo sus sucias manos en el este de Ucrania provocando allí una guerra civil. Es cuando occidente le tenía que haber parado los pies, pues como lo hizo y no pasó nada, ahora ha iniciado el siguiente paso que creía que sería como lo del 2014. Y si se sigue permitiendo sus crímenes, como todo enajenado mental seguirá en su avance. Pero sus delirios vienen de lejos, y la comunidad internacional ha visto y callado sus asesinatos. A distancia y en el seno de la Europa democrática ha envenenado a quien en algún momento le ha replicado. Y Europa, y el resto de occidente han callado, y todo ello ha ido haciendo crecer cada vez más al monstruo.

Se escuchan voces que defienden el comunismo diciendo que Putín no es comunista, que él es un dictador. Y yo me pregunto por Cuba, China, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, …. con regímenes comunistas, si realmente allí impera la democracia. Creo que no, todo el mundo sabe que en esos países hay una dictadura profunda que coartan la libertad de expresión y la vida en definitiva de sus habitantes.

Los recuerdos que tengo del Muro de Berlín son personas intentando huir de la Alemania del Este hacia la Occidental. Al contrario no escapaba nadie. Y los guardias que disparaban eran los comunistas para que esas personas no saliesen o si lo intentaban que muriesen asesinadas. Esta es una realidad que está en la retina de todos los que tenemos cierta edad. Y hubo un momento de lucidez en el que el régimen soviético flojeó (se democratizó un poco) y cayó el Muro, y fueron muchas las repúblicas soviéticas las que optaron por independizarse e incluso integrarse en las estructuras occidentales. Y por cierto, aquel líder soviético y mundial Mijail Gorbachov, después ha sido denostado y condenado por el régimen que poco a poco se ha ido implantando de nuevo.

Pero no aprendemos, la condición humana sale constantemente. A este asesino responsable de crímenes contra la humanidad, se le ha permitido todo. Y tristemente parece que por intereses comerciales, resulta que de él depende que los europeos y una buena parte del mundo estemos calentitos, que podamos en definitiva tener el estado del bienestar actual. Y por ello se le ha permitido asesinatos, encarcelamientos de aquellos que discrepan, etc. Ya hasta esta guerra cruel y atroz que está enfureciendo a la mayor parte de la población mundial y hasta muchos rusos a los que por supuesto en cuanto protestan son encarcelados y muchos seguro que terminan por desaparecer. Este monstruo sin sentimientos es capaz de todo. Y en su entorno ha creado una cuadrilla de ladrones sinvergüenzas, oligarcas que bajo su amparo y a la sombra de ese régimen comunista han amasado las mayores fortunas a costa del pueblo trabajador. Esta es la democracia de este tío infame.

Por supuesto que el máximo respeto hacia el pueblo ruso doblegado y arriñonado a trabajar para esta panda de sinvergüenzas, pero sí que tengo que decir que aquí en la España Vaciada solo conocemos a Ucranianos y Ucranianas que vinieron, hace años ya, a trabajar, y eso es lo que conocemos de ellos, su trabajo. En cambio a estas tierras duras y de esfuerzo no vienen esos magnates rusos que también en mi tele sale que están en Mallorca, Marbella, y en los lugares paradisiacos de nuestro país donde tienen grandes mansiones con escoltas, yates, y no sé cuántos lujos pagados con los beneficios de sus actividades mafiosas en el entorno del dictador asesino.

Y ahora lógicamente ya estamos todos nerviosos, pues el poder de este innombrable está haciendo que el mundo entero tiemble por el incremento de los precios de la energía y otras materias primas de las que dependemos.

Vuelvo a repetir que la condición humana nos pierde. A veces hacemos las cosas bien, pero luego se nos olvida. En otro tiempo, y también después de la guerra, la segunda mundial, Europa se unió y lo primero que pensó fue en asegurar la alimentación y la energía para sus ciudadanos, creando primero la comunidad del carbón y el acero y después la comunidad económica europea donde la agricultura ya fue prioritaria para asegurar que la población pudiera trabajar y no pasar hambre. Aquello llegó a lograr el bienestar europeo teniendo incluso reservas de alimentos para años que en ocasiones sirvieron incluso para enviar ayuda humanitaria a otros puntos del mundo donde fueron necesarios. El sector primario es el que debía ser prioritario en las políticas maduras para asegurar siempre con creces los problemas de alimentación de tantos habitantes como tiene el planeta.

Pero ahora estamos en otras cosas, políticas medioambientales, de género, y de igualdad, como si estas no fueran obligación expresa de todo gobierno, que lo son, y hay que ocuparse de ello, pero para lograr efectividad con ellas y no votos que es lo que muchos recursos destinados a estos conceptos persiguen sin que en ocasiones se consigan los objetivos verdaderos.

Y todo ello sin olvidar el problema del armamento nuclear, que es otra de las causas de la inacción del resto de occidente frente al dictador asesino. El miedo a que haga uso de ese armamento contra la población mundial. Y que la democracia, la política de mayorías, no presida organismos tan importantes como la ONU. Pues en su Consejo de Seguridad existe eso del veto, que permite que uno de los que tienen esa capacidad lo ejerza y una injusticia como la actual no pueda resolverse enviando los Cascos Azules. Capacidad de veto que solo tienen unos cuantos. 

De nuevo mucha sangre derramada y mucha destrucción humana por mantener los lujos y desmanes de los oligarcas, magnates, dictadores y desalmados de este mundo, ahora de nuevo los comunistas, que no representan precisamente la democracia, la igualdad, ni los derechos humanos.

Texto: Miguel Antonio Olivares

Sección: Guardián del labriego

Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Batalla de Talavera, en la que participó Bassecourt, el 28 de julio de 1809 El 22 de junio, el comandante general de Cuenca Luis Alejandro Bassecourt [...]

De aquellos polvos estos lodos

De aquellos polvos estos lodos

Suele suceder que, cuando detectamos un problema, como sucede con los incendios forestales, este nos muestra lo que se suele decir la punta del iceberg, [...]

El diamante de la alimentación

El diamante de la alimentación

Si hay un producto que forma parte de nuestra vida es sin duda alguna el ajo y está, como dicen por ahí, hasta en la sopa. Sus magníficas [...]

Adiós, otra vez, a los multicines

Adiós, otra vez, a los multicines

Cuando unas salas de cine cierran, la primera y básica razón que se le ocurre a cualquiera es que no son rentables. Mucho ha cambiado la [...]

Pintar para disimular

Pintar para disimular

Lo del arreglo de carreteras en la provincia de Cuenca parece que va a consolidarse como una de las asignaturas pendientes de los distintos gobiernos [...]

'Mangana', faro de historia. El Seminario Conciliar de San Julián

Es mucho lo que se ha escrito sobre esta insignia histórica, bien y mal, atinado y desacertado pero hay que reconocer que Mangana ha representado [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Fernando J. Cabañas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Fabián Beltrán, Antonio Gómez, Julián Recuenco, María Lago, Ana Martínez Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, Silvia Valmaña, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: