La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

De cascadas, proyectos ‘verdes’ y el boca a boca en la Serranía de Cuenca

Sociedad


Si algo nos ha enseñado la pandemia –además de términos como confinamiento, PCR o resiliencia– es vivir el presente sin planear muchas cosas para el futuro y tener los pies mucho más en el suelo. Detenerse un instante, respirar, pensar, disfrutar de cada segundo e instante de la vida y, sobre todo, tener un contacto mayor con nuestros seres queridos y, por qué no, con la naturaleza. 

Pues bien, tras los dos veranos aciagos que se experimentaron en 2020 y 2021 en el turismo rural del país, este verano que se diluye trae una esperanzadora estadística al alza para este sector. ¿Se comporta el movimiento de viajeros y las pernoctaciones de la misma manera en nuestra provincia conquense que en el resto de provincias? Categóricamente, no. La Encuesta de ocupación en alojamientos turísticos extrahosteleros del Instituto Nacional de Estadística advierte que la recuperación en Cuenca no solo es lenta, sino que está muy alejada de las cifras de años anteriores y  está a años luz de otras provincias limítrofes que han hecho los deberes en estos últimos meses postpandémicos, si es que este nuevo término puede aplicarse.

Es curioso que nuestra provincia, que presume de atesorar un extenso patrimonio histórico y sobre todo natural, tenga que conformarse con el regreso de viajeros que ya han venido anteriormente a disfrutar de las bondades naturales que ofrece la Serranía, sobre todo, o que llegan atraídos por la mejor de las publicidades. El boca a boca, que triunfa por encima de nuestras famosas Casas Colgadas cubiertas con una tela a modo de regalo, spots grandilocuentes en los monitores de los vagones del AVE, o en el papel couché de grandes dimensiones que se coloca en la marquesina de la parada de bus de una gran ciudad. 

Pues oiga, las campañas publicitarias también son un gran acierto a la hora de atraer a visitantes, pero no se sabe porqué razón las instituciones locales han decidido prescindir de ellas en los últimos tiempos. ¿Será que confían en el boca a boca? ¿O quizá han centrado sus esfuerzos en convencer a ese ‘gigante’ verde del otro lado del Atlántico, que promete no solo renovar el turismo activo y familiar de la provincia sino producir media millar de empleos al menos?

Volviendo a aquello de que la pandemia nos ha devuelto a nuestra realidad y que ahora somos más conscientes del valor que tiene estar en contacto con la naturaleza, solo basta tomar la carretera turística CM-2105 y posteriormente la CUV-9113, en dirección a Las Majadas, para apreciar que el tráfico no es denso precisamente y Google no colocará en la vida el icono de 'zona concurrida'. Claro que a partir del bello pueblo serrano se da uno cuenta de que los amortiguadores del coche sufren los vaivenes y desniveles de la carretera y, en algunos tramos, hay peligro de hundir la rueda hasta el chasis. 

Serpenteando por esta carretera que pasa por el desvío al Parque Cinegético de El Hosquillo –pulmón de la Serranía conquense– se aprecia que el piso de la vía lleva años sin reformarse. ¡Qué mala carta de presentación para aquellos que nos visiten! Y tras descender por la calzada que lleva al río Escabas -territorio del municipio de Cuenca capital- se hace patente la ausencia de indicaciones, letreros o información turística, para visitar los numerosos lugares que se ‘esconden’ en el valle de aguas cristalinas, que kilómetros más arriba desembocarán en el Guadiela. 

Valga esta zona de la comarca para representar la gran cantidad de recursos que podrían atraer a visitantes en busca de ese turismo natural, familiar y tranquilo, representado en áreas recreativas como Lagunillos, desde donde parte una pequeña ruta de cerca de media hora andando que discurre junto a los primeros metros del río salvaje y descubre finalmente una de esas joyas. La cascada de Lagunillos, un salto de agua que aparece ante el senderista bajo un arco de piedra natural y que deja asombrado hasta al más escéptico. Sin detenernos mucho en este paraje, kilómetros más adelante existe otra pequeña ruta de al menos otra media hora, apta para todos los públicos, que parte poco más allá del monumento de la madera, atraviesa el cauce del Escabas, discurre por el Estrecho de Arroyo Frío y culmina, entre las paredes estrechas que labró el agua, en una de las cascadas más interesantes de la zona. La conocida como ‘del Fraile’ es otro de los tesoros ocultos que, les aseguro, impresiona a todo aquel que la descubre por primera vez. El chorro de agua, de varios metros de altura, se precipita entre el musgo y forma una pequeña piscina profunda de aguas turquesas. ¿Estoy en Honduras o El Salvador? Hay tanta vegetación que la foto podría colar.

Unos pocos kilómetros más adelante, y por añadir un punto más a los innumerables, en el llamado Puente Romano culmina el arroyo de la Toba y el Cañón de Poyatos. Eso sí, no es una ruta apta para todo tipo de público. Un camino PR señalizado permite llegar hasta la Cascada de la Virgen y de la Toba, para  descender siguiendo el curso del río. En esta zona, ocupada en ocasiones por las empresas de multiaventura, se puede disfrutar del barranquismo en su máxima expresión.

No se trata de masificar estos tres parajes de la Serranía, claro está, pero bien regulado podría ser un foco de atracción turística, de generación de empleo –el camping de Poyatos permanece cerrado en los últimos veranos– y por ende de frenazo a la tan temida despoblación. 

Solo una pequeña reflexión para finalizar. Da sana envidia que en provincias cercanas, que comparten tesoros naturales con Cuenca, hayan sabido establecer planes, rutas o actividades para todos los públicos, especialmente para las familias, que generan riqueza. Baste mencionar la ruta de los Estrechos del Ebrón (El Cuervo) o la del Barranco de la Hoz (Calomarde), ambas en la provincia de Teruel y cercanas a nuestra frontera. Sus respectivos pueblos no solo han renovado las señales y han acondicionado los tramos de puentes y pasos junto a los ríos, sino que han visto incrementar sus visitas en este último verano y además se colocan entre las rutas más espectaculares del país junto a otras famosas como Caminito del Rey (Málaga). No lo digo yo, lo dicen las numerosas publicaciones especializadas que colocan a estas vías en sus particulares rankings.

Ya ven que con predisposición, ideas, algo de presupuesto naturalmente, y con intención colectiva se pueden conseguir grandes retos para estas comarcas deprimidas de nuestra provincia. Y digo lo de colectivo porque la naturaleza tiene un concepto público, común, para el disfrute de todos. Nada que ver con apuestas temáticas de proyectos que prometen inscribirse en el libro Guinness de los Récords. Veremos. 

Texto: José Julián Villalbilla

Fotos: Cascada de Lagunillos, Cascada del Fraile, Ruta del Estrecho del Río Ebrón en el Cuervo


Un Toro Verde preocupante

Un Toro Verde preocupante

La publicidad dada al proyecto del Toro Verde, por parte de sus creadores y de poderes públicos actuales, viene a decirnos que ese proyecto tiene [...]

Escuchar las voces de las mujeres mayores

Escuchar las voces de las mujeres mayores

Acabamos de conmemorar, el 1 de octubre, el día Internacional de las Personas con Edad. Producen cierto hartazgo que todas y cada una de las jornadas [...]

Los Ayuntamientos no llegan a fin de mes

Los Ayuntamientos no llegan a fin de mes

La escalada lenta y segura que protagonizan los precios en nuestro país sigue su curso. La cima está todavía lejos, según [...]

Dinosaurios y Toros, abandonar proyectos para vender promesas

Dinosaurios y Toros, abandonar proyectos para vender promesas

Cuenca ha vivido este reciente verano una experiencia preelectoral de libro. Cualquiera que reflexione sobre lo acontecido se dará cuenta de que [...]

¿Menosprecio de corte y alabanza de aldea?

¿Menosprecio de corte y alabanza de aldea?

(...)“ Es privilegio de aldea que no tengan allí los hombres mucha soledad ni enojosa importunidad, del que no gozan los que andan en la [...]

Chana y el tren

Chana y el tren

Sigue dando qué hablar, como no podía ser de otra manera, el cierre de la línea Madrid-Cuenca-Valencia. Un serial de mentiras y contradicciones [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: