La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Emparedadas, vida de penitencia de por vida

Historia


Hubo en tiempo, sobre todo en la Edad Media, donde el fervor religioso cristiano llevó a algunas personas a encerrarse entre muros de forma voluntaria para el resto de sus vidas. Eran en su gran mayoría mujeres que se recluían en estancias muy reducidas anexas generalmente a las iglesias de las poblaciones y a las que se conoció popularmente como “emparedadas” o “muradas”. Sin embargo, este acto de fe y de devoción hacia Dios no tiene nada que ver con otro de tipo de emparedamiento que perduró en el tiempo y que estaba asociado a la imposición de un castigo. Lo normal es que el encierro fuera en solitario sin embargo también hay registrados algunos casos a lo largo de la historia en que algunas de ellas vivían en comunidad.

La provincia de Cuenca no escapa a esta peculiar forma de vida de aislamiento ya que hay registrados casos en la capital conquense, pero también en localidades como Belmonte, Huete y Villanueva de la Jara. Por lo general, para llevar esa vida de penitencia tenían que presentar una solicitud al obispo local, hacer el voto de castidad y de obediencia, sin embargo no tenían que hacer el voto de pobreza. Las “emparedadas” no eran repudiadas, al contrario, eran muy apreciadas por la población pues no sólo rezaban por ellos sino que también se convertían en sus consejeras.

Aquellas que vivían junto a las iglesias, tenían una ventana que daba al interior para seguir de cerca la eucaristía, pero también solían recibir confesión y la comunión. Además, había otra ventana que daba al exterior que les permitía recibir alimentos y  limosna e incluso recibían encargos de oraciones por los que obtenían alguna que otra recompensa. En la sesión del Cabildo de la Catedral de Cuenca del 14 de diciembre de 1557 se autoriza al canónigo García de Villareal a construir su capilla, la Capilla de los Apóstoles, pero se le impone una condición especial. Textualmente se dice que tenían que hacer un “lugar congruo e suficiente donde esté la emparedada por cuyas oraciones piadosamente se cree que Dios tolera lo que mal hacemos e difiere la pena que merescemos, con su gran misericordia para que nos enmendemos…”.

Las celdas solían construirse adosadas a iglesias y cementerios, pero también hay constancia que también se hacían en hospitales, monasterios, murallas y puentes. La única en España que se conserva original es la de Astorga y está situada entre la Capilla de San Esteban y la Iglesia de Santa Marta ya que asoma una pequeña ventana. Ésta daba a la plaza y sobre el dintel se puede leer una inscripción en latín que dice “Acuérdate de mí juicio, porque así será el tuyo. Yo ayer y tú hoy”.

En la Colegiata de Belmonte

El historiador local de Belmonte y del Marquesado de Villena, Miguel Ángel Vellisco, afirma que en la Colegiata “existe constancia de que había una comunidad de emparedadas o muradas”. En concreto, la casa se encontraba junto a la fachada del hastial posterior del templo, donde actualmente se encuentra la Capilla del Bautismo que data del S.XVI, y “aún se conserva la ventana exterior del citado habitáculo”. Existe un documento del Marques de Villena, Diego López Pacheco, donde autoriza la construcción de una capilla al licenciado Juan de León, que era racionero de la Colegiata, en el que indicaba “la importancia de respetar la casa de las emparedadas”. La vida eremita de estas mujeres tuvo su final con la prohibición del emparedamiento que “la iglesia católica hizo en el siglo XVII”.

Texto: Antonio Gómez

Fotografía: En la Colegiata de Belmonte aún se conserva una de las ventanas de la casa de las emparedadas

 
Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Notas relativas a la Guerra de la Independencia en Cuenca y provincia (III)

Batalla de Talavera, en la que participó Bassecourt, el 28 de julio de 1809 El 22 de junio, el comandante general de Cuenca Luis Alejandro Bassecourt [...]

De aquellos polvos estos lodos

De aquellos polvos estos lodos

Suele suceder que, cuando detectamos un problema, como sucede con los incendios forestales, este nos muestra lo que se suele decir la punta del iceberg, [...]

El diamante de la alimentación

El diamante de la alimentación

Si hay un producto que forma parte de nuestra vida es sin duda alguna el ajo y está, como dicen por ahí, hasta en la sopa. Sus magníficas [...]

Adiós, otra vez, a los multicines

Adiós, otra vez, a los multicines

Cuando unas salas de cine cierran, la primera y básica razón que se le ocurre a cualquiera es que no son rentables. Mucho ha cambiado la [...]

Pintar para disimular

Pintar para disimular

Lo del arreglo de carreteras en la provincia de Cuenca parece que va a consolidarse como una de las asignaturas pendientes de los distintos gobiernos [...]

'Mangana', faro de historia. El Seminario Conciliar de San Julián

Es mucho lo que se ha escrito sobre esta insignia histórica, bien y mal, atinado y desacertado pero hay que reconocer que Mangana ha representado [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Fernando J. Cabañas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Fabián Beltrán, Antonio Gómez, Julián Recuenco, María Lago, Ana Martínez Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, Silvia Valmaña, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: