La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Memoria histórica de la América Hispana

Historia


Un tema tan de actualidad en los estados hispanos como es el de la memoria histórica y tan usado a su favor por sus dictadores gobernantes, y digo bien, porque dictador es aquel que abusa de su superioridad, de su fuerza o de su poder en su relación con los demás, vino a mi encuentro en un viaje que realizaba recientemente desde Madrid a nuestra querida capital, Cuenca, con motivo de mostrar la belleza de la ciudad a un importante magistrado mejicano de visita por distintas ciudades de nuestra España.

Durante el recorrido hablamos de las numerosas cosas que nos unen, en contraposición a las pocas que nos separan, y del poco conocimiento que hay en general sobre ellas entre la población, pues los gobernantes se han preocupado de empequeñecerlas e incluso anularlas. En este sentido vino a mi memoria la gran labor desarrollada en Méjico por el insigne e ilustre obispo de Cuenca, natural de Villaescusa de Haro, D. Sebastián Ramírez de Fuenleal, cuyo busto resurge, ayudado por dos amorcillos, del arco de Jamete de la catedral de Cuenca.

Comenté al ilustre magistrado que D. Sebastián tomó beca en el Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid el 19 de junio del año 1506, que había fundado en aquella universidad el Gran Cardenal D. Pedro González de Mendoza, donde permaneció hasta el 1515. Persona de brillante ingenio, salió licenciado en derecho canónico y civil, para ocupar puesto como inquisidor de Sevilla; fue nombrado más tarde oidor en la Real Chancillería de Granada el año de 1522.

Ese año muere el obispo electo de Santo Domingo, fray Luis de Figueroa, y el Consejo de Indias se fija en Ramírez de Fuenleal por sus conocimientos jurídicos desarrollados en Sevilla y Granada, para ser nombrado obispo de Santo Domingo y Concepción de la Vega, y más tarde presidente de la Audiencia de La Española. Allí desarrolló magistralmente la labor que se le encomendó para proteger y evangelizar a los indios, abordando y resolviendo los problemas que se dieron de encomiendas y esclavitud, terminando con los numerosos pleitos que existían entre los conquistadores.

Hacia mediados de 1530 recibe una carta de la reina doña Juana en la que se le invita a tomar el cargo de presidente de la Audiencia de Nueva España, para terminar con la mala actuación de los anteriores gobernantes; aunque el emperador había nombrado virrey a D. Antonio de Mendoza, comendador de Socuéllamos de la Orden de Santiago, éste no se había podido desplazar a Méjico por los asuntos pendientes que primero tuvo que resolver en España. Don Sebastián Ramírez se resistió a aceptar porque alegó que primero debía terminar su trabajo en Santo Domingo y por encontrarse algo enfermo. Tras otra carta de insistencia de la reina del año 1531, no se pudo negar y se vio forzado a admitir el cargo que se le ofrecía.

Desempeñó su empleo con dignidad; dice el padre Alonso Fernández en su Historia de las Indias: “el obispo D. Sebastián Ramírez de Fuenleal, Presidente de la Audiencia Real de México, fue el origen y fundamento, después del marqués de Valle, de todo el bien de aquellos reinos”. En Nueva España no hubo ciudad donde no erigiese iglesia, fundase hospital o dotara algún monasterio. En la Puebla de los Ángeles, que pobló el licenciado Salmerón, fundó un colegio para quinientos niños y lo dotó con diez mil pesos de renta. En la ciudad de Guajaca erigió la iglesia mayor en honor de la Virgen, Nuestra Señora. Cuidó que se formasen maestros para la enseñanza del latín hasta en la más pequeña villa. Mandó construir puentes, abrió caminos, dividió obispados y jurisdicciones de los pueblos, aumentó la cría de ganado de labranza, el comercio de los mercados, en especial el de Tlaxcala. Ordenó que se tuviese por pecado público cualquier maltrato contra los indios, quienes, por su gran labor y por el cariño que mostró siempre hacia ellos, acabaron llamándole Padre. En definitiva, trabajó por la felicidad espiritual y temporal de aquel reino.

Salió de México enfermo a principios de 1536 sin traer oro ni plata. A su llegada a España fue recibido por el emperador con todos los reconocimientos que merecía el importante servicio que había hecho a la corona, de manera que se le gratificó con el cargo de presidente de la Real Chancillería de Granada y poco después con el obispado de Tuy, cargó del que tomó posesión el 15 de noviembre de 1538; en Granada conoció a San Juan de Dios al que sentaba con frecuencia a su mesa. En 1540 fue promovido al obispado de León y trasladado a la presidencia de la Real Chancillería de Valladolid; más tarde presidente del Consejo de Indias por méritos de su gran labor en el Nuevo Mundo. Dos años estuvo en León hasta ser trasladado al obispado de Cuenca el 25 de julio de 1542.

Entre las obras más importantes que mandó hacer en el obispado de Cuenca se encuentran el arco de acceso al claustro de la catedral, conocido como arco de Jamete, y el magnífico y célebre convento dominico de Santa Cruz de Villaescusa de Haro, un edificio de fachada protorrenacentista y planta plateresca que se organizaba en torno al claustro de cuarenta metros de largo y cinco de ancho en planta cuadrangular; en el nivel inferior se daban arcos rebajados que sustentaban bóvedas de crucería, desde la planta se accedía al coro de la iglesia y a las celdas de los frailes.

Allí, en la catedral de Cuenca, frente al arco de Jamete, bajo el busto emergente de D. Sebastián Ramírez de Fuenleal, el magistrado quedó maravillado de la verdadera memoria histórica, no de la oficial gubernamental, manifestó el poco conocimiento que hay en su país de las grandes obras realizadas por España y prometió estudiarlas y darlas a conocer a sus paisanos, para dejar a un lado la memoria inventada que nos quieren obligar a conservar esos pequeños dictadores que nos gobiernan.

Foto: Arco de Jamete en la Catedral de Cuenca


Pícaros, embaucadores, hechiceros y nigromantes. Jerónimo de Liébana (VIII)

Pícaros, embaucadores, hechiceros y nigromantes. Jerónimo de Liébana (VIII)

Llegado el día jueves, nueve de diciembre, a lo que se quiere acordar, habiendo ayunado en la forma ordinaria éste y los demás, el [...]

El Oratorio del despacho de la Alcaldía. Ahora sí, ahora no

El Oratorio del despacho de la Alcaldía. Ahora sí, ahora no

Pequeñas joyas artísticas y patrimoniales las hay, ignoradas o escondidas, por nuestra ciudad y provincia. Una de ellas es, sin duda, el [...]

FIDA, medio siglo de exaltación del ajo de Las Pedroñeras

FIDA, medio siglo de exaltación del ajo de Las Pedroñeras

La Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras (FIDA) es uno de los eventos más importantes que se celebra en verano en la provincia de [...]

La casa del Corregidor y Juan de Cervantes, abuelo de Miguel de Cervantes

La casa del Corregidor y Juan de Cervantes, abuelo de Miguel de Cervantes

Estos días ha sido noticia la Casa del Corregidor de Cuenca cuando RTVE en el programa “Los pilares del tiempo” visita Cuenca y pone [...]

Verano en la cocina del chef Raúl Contreras

Verano en la cocina del chef Raúl Contreras

Nos despedimos hasta septiembre. Por delante quedan dos meses en los que según los vaticinadores climatológicos, el calor va a ser uno de [...]

Sin hospital, sin autovías, sin parque tecnológico y sin tren

Sin hospital, sin autovías, sin parque tecnológico y sin tren

Nada de nada. Quien eche la vista atrás, a hace cuatro años, y se pare a reflexionar tan solo unos segundos, que son más que suficientes, [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: