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'Pagando el pato' por ser autónomos

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Son muchos los ciudadanos que sufren las consecuencias de una gestión pésima, egoísta y dictatorial de quienes nos gobiernan, pero de un modo especial quiero referirme a los autónomos en general, aunque a los del medio rural en particular. Por supuesto que agricultores y ganaderos viven una situación insostenible.

Estamos en el mes de las subidas, se suben las pensiones, los salarios de funcionarios y algunos trabajadores, los “sueldazos” de nuestros políticos, pero también se suben los impuestos, la Seguridad Social que pagan las empresas y por supuesto los autónomos. Todo sube, el que cobra el salario mínimo interprofesional podrá ver incrementado su remuneración en alrededor de 330 € anuales, ¡pero claro! un político de nivel medio ya verá incrementados sus emolumentos en cerca de 2000 € al año. Esto es aproximadamente un seiscientos por ciento más en el caso del representante público que lo recibido por el asalariado de base. Por ello lo de los porcentajes es curioso, pues el pan le cuesta lo mismo a uno que a otro, del mismo modo que el resto de necesidades diarias de cualquier ciudadano.

Y mención especial para los autónomos, la subida de principios de año es segura, y como en este y el pasado mes de enero con incremento extraordinario porque parece que en la pandemia tuvieron la ventaja de quedarse congeladas sus cuotas durante unos meses, y eso no lo pueden olvidar, no sea que poco a poco se nos hagan “capitalistas”.

¿Pero y las subidas por su trabajo?, esas ya están sujetas a las reglas del mercado. Los agricultores y ganaderos en muchos casos cobran los productos a precios de hace 30 años. Si sobreviven algunos de ellos es gracias a su tesón, trabajo e ingenio que han logrado mejorar rendimientos y reducir costes mediante la innovación en general.

La primera respuesta de Google al preguntar por los autónomos es: “Las pymes y los autónomos constituyen el 99'9% del tejido empresarial español, aportan aproximadamente el 65% del PIB nacional y representan en torno al 75% del empleo. Son, en definitiva, el pilar básico de la economía española y el fundamento imprescindible para el crecimiento y la creación de empleo en nuestro país”.

Esto nos hace poner los pies en el suelo, pero nos puede hacer “temblar” también a la vez pues el importe íntegro de las pensiones, de los sueldos de los funcionarios de todo tipo, la sanidad, la educación, la justicia, los servicios sociales, …, y todo lo público (incluidos los sueldos de los políticos y sus caprichos) sale de “los riñones de los autónomos”. Pues el dueño de una pyme es un autónomo con unos cuantos trabajadores que cada día hace frente a esta situación infernal en que han convertido la realidad de esa manoseada palabra que tanto se ha escuchado en los últimos tiempos a los políticos, EMPRENDEDORES.

Estos emprendedores con o sin trabajadores están siendo los que en definitiva “pagan la juerga”. De ellos, de sus impuestos es de donde sale todo. Y en cambio solo reciben subidas de los tributos a principios de año y en todo momento. 

El gobierno que nos rige (o nos liquida) es de los que tienen claro que los empresarios (autónomos y pymes según San Google) son unos explotadores de trabajadores, quizás les cuenta también como las multinacionales que se comen el sudor de sus empleados. Les vigila continuamente para que no se lleven sus beneficios a paraísos fiscales.

Pues todo esto es una sinrazón, un comportamiento desvergonzado hacia el primer y principal pilar de la economía de nuestro país. Las grandes empresas son las que precisamente se escapan al control, pues disponen de los mejores gabinetes económicos y jurídicos para hacer la trampa continuamente. Las que hacen los concursos de acreedores y dejan sin pagar a todo el mundo. Las que amenazan a la banca cuando les deben dinero y hasta al propio gobierno populista que para que no dejen en la calle a un montón de trabajadores les entregan lo que quieran (subvenciones, moratorias, exenciones de impuestos,…etc).

Los que no se libran son los autónomos, los que los bancos “despellejan” sabiendo que no les queda otra, que hipotecan sus propias casas con tal de que la empresa o negocio se mantenga en pie. 

Esta es la realidad, y el gobierno para subsidiar y comprar voluntades además de atender las obligaciones que cumple de “aquella manera” y con prioridades según la necesidad de apoyos que tenga en cada momento, sigue sangrando a este colectivo que debía ser el más mimado por ser el que mantiene el país.

La necesidad de generar ingresos es tan grande para un gobierno como éste, que terminará con todo ánimo de emprender de los autónomos, que son los que no van al médico por si les da de baja al no podérselo permitir. Los que no se han hecho una prueba de antígenos o PCR en toda la pandemia por si tenían que dejar de trabajar. 

Ese es el autónomo perseguido por los condes de Galapagar, los que compran, venden, donan, o trasmiten en general y estos gobiernos defensores de los pequeños les hacen pagar impuestos por valores superiores al de la operación en sí. Los que pagan IBI, IVA, impuestos verdes, tasas por hablar con un funcionario, por hacer una transferencia bancaria desde tu casa y con tus medios. 

No pueden más, antes los funcionarios les tramitaban los diferentes procedimientos administrativos en relación a cualquier gestión. Ahora tienen obligación de hacerlos ellos digitalmente, no te atienden ni por teléfono. 

Este debe ser uno de los agujeros donde van a ir a parar “los cuantiosos fondos europeos”, por la digitalización. Pero que parece que nuevamente a los autónomos les llegaran solo obligaciones. Y si no saben tendrán que irse a una gestoría.

El autónomo está tan degradado en la sociedad que por ejemplo para ellos no hay Prevención de Riesgos Laborales. Sí para sus trabajadores, pero para él nada. Si su actividad se hunde no tienen derecho a paro por mucho que lo hayan reclamado y los políticos hayan dicho que había algo (nada y casi imposible cumplir todas las exigencias). 

Quizás sea el país europeo donde más “quijote” hay que ser para EMPRENDER, en cualquier otro lo tienen mucho más fácil. Luego que dejen de utilizar tanto la palabra emprendimiento hacia aquellos a los que en definitiva se les termina sangrando a pesar de ser el principal pilar de la economía de este país. 

Texto: Miguel Antonio Olivares

Sección: Guardián del labriego

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