La Opinión de Cuenca

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¿Qué pasa con el alfar de Pedro Mercedes?

Actualidad


Hablar del arte en Cuenca y no hacerlo de Pedro Mercedes sería de una ingratitud imperdonable y de una ignorancia bochornosa. La alfarería en Pedro Mercedes era algo más que la artesanía del barro, era, sin lugar a duda, el arte del barro. Este conquense, que nacía en 1921 y moría en 2008, colocó el nombre de Cuenca en lo más alto del panorama nacional e internacional.

Para Pedro, la alfarería era algo más que un oficio o un medio de vida, era, sencillamente, la vocación de su vida, y uno de sus dos grandes amores… el otro lo fue su esposa Angustias. Amaba su trabajo hasta la veneración, hecho que se ve perfectamente reflejado en un azulejo que colgaba en su alfar, y que es reflejo de su profundo sentimiento. En este azulejo rezaba lo siguiente:

«OFICIO NOBLE Y BIZARRO
ENTRE TODOS EL PRIMERO
PORQUE EN EL TRAJÍN DEL BARRO
DIOS FUE EL PRIMER ALFARERO
Y EL HOMBRE EL PRIMER CACHARRO»

Poco o nada se puede añadir para describir el sentir de Pedro Mercedes. 

Que la forma de trabajar el barro de Pedro se fuera a convertir en un arte, era algo que estaba escrito desde lo más temprano, ya que siendo casi un niño comienza a asistir a la Escuela de Artes y Oficios, de la Diputación Provincial, bajo la mano de su profesor Fausto Culebras, pintor y escultor conquense, otro grande de nuestros grandes. Como recoge su biografía, con él descubre su gran intuición, la posibilidad cierta de que el modelado del humilde barro, bordado y rayado, pueda convertirse en sublime arte.

En 1948 Pedro compra su alfar que estaba situado, como no podía ser de otra manera, en el barrio de San Antón. Este barrio era conocido desde antaño como el barrio de Las Ollerías, ya que en él se instalaban los olleros, como así se denominaba a los que elaboraban ollas y cacharros de barro. Esta industria artesanal conoció en Cuenca su máximo esplendor en el siglo XVIII, tal y como lo refleja Muñoz y Soliva en 1781:

“… EN CUENCA HABÍA MÁS DE 42 FÁBRICAS DE ALFA-HARERIA, DE VIDRIADO Y BARRO ORDINARIO Y 3 DE LOZA ALGO MÁS FINA…”.

En la actualidad, el único de estos alfares con horno de leña que se conserva es el de Pedro Mercedes, y dado la importancia de este, el 1 de noviembre de 2009, el Ayuntamiento de Cuenca, siendo alcalde Francisco Pulido, comunica sus intenciones de adquirir la manzana del Alfar por una cantidad que ronda los 850.000 euros con el fin de recuperar este espacio y rehabilitarlo, hecho que se consuma en mayo de 2010 con la firma ante notario de la compra del inmueble. En nota de prensa aparecida el 1 de agosto de 2017, se anuncia que el Ayuntamiento de Cuenca ha aceptado la recepción de una subvención de 545.344 euros concedida por el Consorcio Ciudad de Cuenca para la rehabilitación del Alfar de Pedro Mercedes. Finalmente, en enero de 2021 la obra de rehabilitación del Alfar queda ya finalizada con la firma del acta de recepción. La actuación, que fue promovida por el Consorcio de la Ciudad de Cuenca a petición del Ayuntamiento, propietario del edificio, se demoró en quince meses al descubrirse los restos de un tercer horno alfarero antiguo, de finales del siglo XV o principios del XVI, y ha sido ejecutada por la empresa COBE SL con un presupuesto final de 662.872,22 euros. En todo este proceso hay que reconocer y resaltar el trabajo, interés e ilusión del hijo y la nieta de Pedro Mercedes, Tomás y Lorena.

Hasta aquí lo que ha sido la génesis, resumida, de la recuperación de este espacio. Pero, ¿y ahora qué? ¿Qué ocurre con el Alfar de Pedro Mercedes que permanece cerrado sin ninguna actividad ni uso? El día de la recepción de las obras por parte del Ayuntamiento, el concejal de Patrimonio, Miguel Ángel Valero, declaraba que las intenciones del consistorio eran “devolver al barrio ese espacio social y aprovechar la raigambre cultural de la alfarería, para que sea un punto de proyección turística, cultural y de desarrollo artesanal”. También declaraba que “no hay fecha concreta para su apertura, porque, aunque ya está finalizada la obra, se está trabajando en el tema de las licencias y las tramitaciones, aunque nuestra intención es abrirlo cuanto antes”. Vamos, que viene a ser lo mismo que decir que no tienen ni idea de cuándo se abrirá, o que se abrirá cuando sea política y electoralmente conveniente. Según informaba el digital Voces de Cuenca en su edición del 31 de julio de 2021, “se está ultimando ahora la fase de musealización, a la espera de las últimas piezas cedidas por la Junta de Comunidades, que se podrán ver expuestas en este espacio”. Esta nota de prensa la sacaba el Ayuntamiento con motivo del centenario del nacimiento del artista, e indicaba que la inauguración del Alfar se produciría este año, año tan simbólico en la particular historia de Pedro Mercedes. Quedan poco más de dos meses para que finalice el año y no tenemos una fecha de apertura para este tan importante recurso patrimonial, tanto para el barrio de San Antón como para la ciudad de Cuenca. No sabemos en qué fase se encuentra ese proceso de musealización ni cuál es la hoja de ruta del Ayuntamiento para el Alfar. Como ya nos tienen acostumbrados al igual que con otros recursos, como es el caso del Bosque de Acero… promesas que no se cumplen, plazos que se dilatan en el tiempo sin una explicación… ¿o quizá la explicación sea que las próximas elecciones están a la vuelta de la esquina y hay que ajustar la agenda de las inauguraciones para sacarles el mayor rédito electoralista posible? Nos espera un año entretenido.

¡Qué pena, parece que una vez más el Patrimonio queda secuestrado por los intereses de partido!

¡AY, SEÑOR! ¿HASTA CUÁNDO?

Texto: Ana Martínez

Foto: Fachada del alfar de Pedro Mercedes (Ana Martínez)


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