La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Vuelta al cole

Actualidad


Mucho se está hablando estos días de la vuelta al cole, del coste del material escolar, del esfuerzo económico que supone para una familia media realizar un pago tras el temido mes de agosto, en el que el que más y el que menos se ha pasado de presupuesto vacacional.

Es cierto que además, este curso contamos con la particularidad de tener dos leyes educativas funcionando, una en los cursos pares y otra en los impares, bastante diferentes, por cierto, pero que al final, tengamos claro que la clase la hace el maestro, no el libro y el proyecto educativo lo realiza un claustro, no una ley.

Ando ya cansado de victimismos, de planteamientos donde la culpa es siempre de alguien ajeno a mi entorno y donde yo no miro que puedo hacer para cambiarlo y hoy se puede. Tenemos muchas herramientas, para dentro de la legalidad, adaptar el ámbito legislativo a la realidad de nuestra comunidad educativa, creando modelos pedagógicos válidos que se salen de lo estándar establecido.

Pero realmente, donde tenemos un déficit creciente en la sociedad, y no sólo en la escuelas, es en el ámbito emocional de nuestros hijos y alumnos.

Hemos creado un nuevo sistema de valores, alejado del de la generación de nuestros padres de misa dominical y traje de domingos, en el que por la ley del péndulo nos hemos ido alejando de lo establecido. Como es lógico el mundo cambia, mejor dicho evoluciona, y es necesario no sólo adaptarse sino también evolucionar a la par, pero siempre con criterio.

Os preguntaréis a dónde quiero llegar... Os cuento. Hemos tenido que introducir la figura del Coordinador de Bienestar Emocional en los centros educativos de forma que realice la supervisión de aquellas cuestiones necesarias que garanticen que el alumno tiene un ambiente estable y saludable tanto en su entorno escolar como familiar.

Estos días, por desgracia una vez más, hemos tenido noticia de casos de acoso escolar, con un intento de suicidio. Es importante entender que la pandemia ha desatado un problema existente en nuestra sociedad, pero al que realmente tenemos que tratar de reconducir.

En el curso 2019/20, año de la pandemia la cifra de Acoso Escolar percibido por los alumnos era de un 34,1%, mientras que en 2020/21 año del regreso a las aulas descendió hasta el 15,2, volviendo este curso 2021/22 al 24,4% según el informe presentado por Mutua Madrileña y Fundación Anar, con los datos de una muestra de 300 centros educativos de los 34168 totales.

Debemos tener en cuenta que cuando hablamos de una situación de acoso escolar estamos hablando de un delito en el que hay tres partes implicadas: El acosador, El acosado y el grupo y es con los tres actores con los que debemos trabajar.

Para que sea denominado como acoso debe cumplir tres requisitos: Duración en el tiempo, intencionalidad y desequilibrio de poder, y actualmente los centros educativos tenemos desarrollados protocolos de acoso escolar que se ponen en práctica a la menor duda, o a sugerencia de las familias. Damos aviso a la Inspección Educativa y juntos avanzamos en la toma de decisiones para discernir si se trata de un problema de habilidad social, si tenemos que trabajar dinámicas de aula o si realmente hay un acoso escolar y hay que derivar a la Fiscalía de Menores, con la particularidad de que si son menores son prácticamente inimputables.

Pero qué ocurre cuando el fenómeno del acoso escolar sobrepasa al ámbito educativo, porque actualmente más del 50% de los casos se dan mayoritariamente a través de medios tecnológicos que desde los colegios no podemos controlar y que el alumno tiene a su disposición 24h desde una temprana edad.

Ahí nos estamos encontrando con serios problemas, porque actualmente las nuevas generaciones tienen canales de comunicación digital diferentes de los que tenemos sus padres, porque hablan por medio de fotos que llevan mensajes que desaparecen tras visionarlos por primera vez, porque usan chats que desconocemos su existencia, en fin, es complejo gestionar un universo digital del cual desconocemos la mayoría. Para ello es fundamental la formación, pero no sólo en las escuelas, sino de las familias, porque no olvidemos que quien paga la factura del móvil es el responsable civil de lo que se hace con él.

La pandemia nos ha descolocado a nivel emocional en los colegios. Nos encontramos con una nueva generación de padres muy protectores, porque han vivido una situación totalmente nueva y agresiva en un momento en el que se encontraban muy vulnerables con un recién nacido en casa. Eso ha hecho que la sobreprotección y la preocupación haya aumentado dando prioridad a aspectos saludables frente a la autonomía o independencia del bebé. Esta situación es totalmente comprensible y con tiempo y afecto se irá trabajando para ayudar a las dos partes a generar un vínculo afectivo más propicio para el desarrollo del menor, gestionando ese apego de una forma positiva para ambas partes.

Ahora bien, los adolescentes coexisten hoy en día con un gran problema emocional en su entorno más directo, ya que Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el suicidio es la primera causa de muerte no natural en España, con especial impacto entre los jóvenes durante los últimos años.

Según un estudio patrocinado por el Consejo General de Psicología de España, el 15,5% de la población española dice haber tenido ideas suicidas, pero ese porcentaje se eleva hasta un 25,7% entre los jóvenes de 18 a 25 años. Por debajo de esa edad, los datos también son preocupantes y apuntan de nuevo a un incremento. Las hospitalizaciones por autolesiones entre los 10 y los 24 años casi se han cuadruplicado en las últimas décadas: de 1.270 en el año 2000 a 4.048 en 2020, según el Ministerio de Sanidad.

Es entendible que a la vista de estos datos, en 2021 se promulgara la ley de protección de la infancia que estableció la obligación de desplegar protocolos de prevención del suicidio y conductas autolesivas en el ámbito escolar. Ahora bien, nos hemos encontrado con una fase embrionaria de lo que será sin duda la figura del Coordinador de Bienestar, y que será un gran aporte dentro del ámbito educativo, si se le dota de presupuesto y contenido para desarrollar su función.

Ahora bien, este fenómeno es de un calado muy profundo para ver en qué punto nuestra sociedad es débil emocionalmente, no por un cambio en la escala de valores, sino por no haber sabido tener una buena educación emocional en las aulas para los alumnos y para las familias, que provenían de la generación del ordeno y mando.

Creo que llega un momento, en el que al igual que con las leyes educativas, cada alcalde, cada club de extraescolares, cada centro educativo y sobre todo cada familia puede ver qué puede hacer para mejorar su entorno, y que aspectos tenemos que cambiar para mejorar el ambiente de nuestros jóvenes. Hay temas cruciales en los que hay que trabajar desde ya, para que esta generación sea capaz de vivir una vida plena que haga realidad, seguir haciéndolo posible para la siguiente generación.

 
Un Toro Verde preocupante

Un Toro Verde preocupante

La publicidad dada al proyecto del Toro Verde, por parte de sus creadores y de poderes públicos actuales, viene a decirnos que ese proyecto tiene [...]

Escuchar las voces de las mujeres mayores

Escuchar las voces de las mujeres mayores

Acabamos de conmemorar, el 1 de octubre, el día Internacional de las Personas con Edad. Producen cierto hartazgo que todas y cada una de las jornadas [...]

Los Ayuntamientos no llegan a fin de mes

Los Ayuntamientos no llegan a fin de mes

La escalada lenta y segura que protagonizan los precios en nuestro país sigue su curso. La cima está todavía lejos, según [...]

Dinosaurios y Toros, abandonar proyectos para vender promesas

Dinosaurios y Toros, abandonar proyectos para vender promesas

Cuenca ha vivido este reciente verano una experiencia preelectoral de libro. Cualquiera que reflexione sobre lo acontecido se dará cuenta de que [...]

¿Menosprecio de corte y alabanza de aldea?

¿Menosprecio de corte y alabanza de aldea?

(...)“ Es privilegio de aldea que no tengan allí los hombres mucha soledad ni enojosa importunidad, del que no gozan los que andan en la [...]

Chana y el tren

Chana y el tren

Sigue dando qué hablar, como no podía ser de otra manera, el cierre de la línea Madrid-Cuenca-Valencia. Un serial de mentiras y contradicciones [...]

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: