La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

En los años de Maricastaña


En los años de Maricastaña ya decían los Antoños (uno fue el de Cleopatra que no fue) y los cabros y los de su ralea, todos, menos la cabra empoderada a la que no le dejaron hablar: “Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso: / se opone a nuestro modo de actuar, / nos reprocha las faltas contra la ley / y nos reprende contra la educación recibida; / presume de conocer a Dios / y se llama a sí mismo hijo de Dios. / Es un reproche contra nuestros criterios, / su sola presencia nos resulta insoportable. / Lleva una vida distinta de todos los demás / y va por caminos diferentes. / Nos considera moneda falsa / y nos esquiva como a impuros. / Proclama dichoso el destino de los justos, / y presume de tener por padre a Dios. / Veamos si es verdad lo que dice, / comprobando cómo es su muerte. / Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará / y lo librará de las manos de sus enemigos. / Lo someteremos a ultrajes y torturas, / para conocer su temple y comprobar su resistencia. / Lo condenaremos a muerte ignominiosa, / pues, según dice, Dios lo salvará”.

 Y el salmista del que me copio escribía: “Así discurren, pero se equivocan, / pues los ciega su maldad. / Desconocen los misterios de Dios, / no esperan el premio de la santidad, / ni creen en la recompensa de una vida intachable”. En miles de años sabios ha habido que conviene recordar. Y mientras habrá que echar algún tarugo más a la lumbre para que no nos dé un sincope en este frio invierno en que todo está muy jodío (judío dice el corrector), y consolarnos con lo que ya sabemos por los sabios: “El Señor está cerca de los atribulados / salva a los abatidos. / Aunque el justo sufra muchos males, / de todos lo libra el Señor. / Cuando uno grita, el Señor lo escucha / y lo libra de sus angustias. / Él cuida de todos sus huesos, / y ni uno solo se quebrará. / El Señor redime a sus siervos, / no será castigado quien se acoge a él”.

 De este corta-pega-retoque tiene la culpa el resinero que no sabía leer, pero al que su padre, sabio él, se lo leía. Ellos las pasaron canutas y putas, y no sé por qué sus lecturas han llegado a mí. ¿Será que me recomiendan que no sea tan pagano en Navidad y que me acuerde de que el niño que quisieron matar mucho ha aún lo quieren matar hoy?: “recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Una vez que sus hermanos se hubieron marchado subió él también, no abiertamente, sino a escondidas (a escondidas un cabro…). Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron: «¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías?”.

 Voy a por otro tarugo, que hay mucho que quemar, aunque no sé, que el fuego purifica…

 

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: