La Opinión de Cuenca

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La venganza de Fernando el Católico


Encima del arco de medio punto del edificio de la Tercia Real de Mota del Cuervo hay un escudo de piedra que el tiempo se ha encargado de borrar parcialmente. Los moteños creen que perteneció a los Reyes Católicos, quienes serían los encargados de mandar construir el primer edificio civil de La Mota; aunque se aproximan a la autoría, la realidad es bien distinta.

El escudo muestra las siguientes armas: 
Primero y cuarto cuarteles, en dos mitades, las armas de Aragón y Aragón Sicilia.
Segundo y tercero cuarteles, en dos mitades, las armas de Anjou y la Cruz de Jerusalén.
El escudo tiene una Cruz de Santiago acolada, del que asoman solo las flores de lis de sus puntas, sobre las que se sitúan cuatro veneras.

Desde luego no es el escudo de los Reyes Católicos que todos los españoles conocemos bien. ¿A quién sino puede pertenecer? La solución no fue fácil de averiguar, pues el desgaste que los elementos hicieron en la piedra y lo singular del mismo, no hay otro similar en edificio alguno en España, llevaron a un largo estudio de investigación que finalizó al poder ser comparado con los sellos de Administrador de la Orden de Santiago que Fernando usó. 

El escudo como el edificio de la Tercia Real lo mandó construir Fernando el Católico entre los años 1511 y 1515, bajo la supervisión de su obrero de obras Hernán Ruiz de Alarcón, cuando Isabel ya había fallecido. Lo hizo edificar para guardar los pagos de tercias reales correspondientes a los diezmos de pan y vino que se recogían en la Mesa Maestral de la Orden de Santiago en la Mancha Santiaguista, por ser único Administrador de dicha Orden por autoridad apostólica de Alejandro VI, el Papa Borja.

No tendría mucha mayor relevancia este escudo si se hubiese usado en el reino de Aragón, pero Fernando quiso, expresamente, ponerlo en un edificio tan importante como lo fue la Tercia Real, en una villa del Partido de la Mancha como era La Mota del Cuervo, perteneciente a la Provincia de Castilla, donde estaba obligado a poner el escudo que usaron los Reyes Católicos en vida de la Reina Isabel.

E un arco de cantería muy bueno, con las armas reales de Sus Altezas sobre él, con su escarçán, e con sus puertas e çerraduras, conforme a la dicha obra

 ¿Por qué entonces usó Fernando II de Aragón este singular escudo en Castilla? Desde mi punto de vista representa lo que quería olvidar del pasado y lo que aspiraba a ser en el próximo futuro.

Cuando fallece el rey Enrique IV, el 11 de diciembre del año 1474, su hermana Isabel, con apoyo del alcaide de Segovia D. Andrés de Cabrera y su mujer Dª. Beatriz de Bobadilla, por lo que luego recibirían el privilegio de ser nombrados marqueses de Moya, se autoproclama reina de Castilla, sin conocimiento ni consejo de su marido Fernando que se encontraba en Cataluña ayudando a su padre Juan II de Aragón para sofocar una revuelta de payeses catalanes. Una vez informado Fernando, sin dilación alguna, decide viajar hasta Segovia, y usando caballos de postas recorre la gran distancia que separa ambos lugares, de manera que se presentó a las puertas de la ciudad en el tiempo record de tres días, cuando un viaje normal hubiese costado no menos de dos semanas. Al llegar a Segovia el protocolo le obligaba solicitar permiso de la Reina que se encontraba en su Alcázar, pero ante su sorpresa no le concedió permiso para franquear sus puertas, y Fernando tuvo que permanecer un par de días al relente del frío invierno segoviano. 

Una vez que obtuvo el permiso para entrar imaginen Vds. el estado de ánimo del que hasta ese momento solo era Rey de Sicilia; las discusiones fueron fuertes, pero Isabel, sobreponiéndose a ellas, llegó a un acuerdo con Fernando mediante la Concordia de Segovia de 15 de enero de 1475, Fernando aparecería en los documentos en primer lugar, se instauró el lema tanto monta, monta tanto, pero Isabel nunca permitió que Fernando reinase en Castilla, sino los hijos de ambos habidos en el matrimonio.

Años más tarde, cuando Isabel muere en Medina del Campo el 26 de noviembre de 1504, Fernando no le guardaría el luto acostumbrado y se casa con Germana de Foix, la sobrina de su peor enemigo, el rey Luis XII de Francia, con el que había luchado largo tiempo por recuperar el reino de Nápoles, joya de sus antepasados y de la corona de Aragón, de cuya conquista estaba muy orgulloso. En menos de nueve meses contrae matrimonio, el 19 de octubre de 1505, con esta joven de 18 años y comienza una carrera por tener un heredero para Aragón. ¿Qué hubiese pasado con la unión de los reinos si el niño que nació, fruto del matrimonio, hubiese prosperado y no muriese en poco tiempo? Se dice que Fernando falleció por enfermedad contraída por sobredosis de cantárida, los polvos resultantes de la desecación del escarabajo verde, la viagra medieval, que Fernando usaba de continuo en su deseo de procrear.

Todo ello me lleva a afirmar que Fernando se quiso vengar en algún modo de Isabel con este escudo de la Tercia Real de La Mota del Cuervo, pues tuvo la osadía de poner en Castilla sus armas en los más importantes cuarteles de él, el primero y el cuarto. En los otros dos los del reino de Nápoles, pero no olvidemos que también los de su nueva y flamante esposa Germana de Foix, las flores de lis de la Casa de Anjou y la Cruz de Jerusalén, una irreverencia más a la memoria de la Reina Isabel. 

 

Enrique Lillo Alarcón

Historias de un caballero

La Opinión de Enrique Lillo Alarcón

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