La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Expertos


Ya sabe, fiel lector, que tiendo a ser equitativo y de naturaleza mesurada (habrá notado usted en el amor propio la ausencia de mi abuela, pues ya no hay quien me eche piropos como hacía ella y tengo que arreglármelas como puedo.)

Por estas cualidades que suelo más perseguir que lograr, no me importa reconocer los aciertos de quienes he criticado en otros asuntos. La cumbre de la OTAN es uno de esos aciertos que elogio, porque al serlo, es bueno para España. No repetiré que se ha celebrado en España gracias a las gestiones del Presidente Rajoy, ni que el papel de los Reyes y, en concreto de la Reina, ha sido sublime. Todo está a la vista y para qué reiterarnos.

Me centraré en las nimiedades. No me puedo concentrar en cosas importantes; al contrario. Como a todo hijo de vecino, me entretienen las minucias. Por ello pondré el foco en una de las que me ha resultado más divertida: la recurrente plaga de expertos televisivos. Siempre que nos sobreviene un sobresalto, los técnicos en diversas materias surgen a cascoporro, saliendo de su ostracismo.

Y cuando éstos brotan, manan con ellos otros fingidos que ayer eran expertos en otra cosa. Junto a los especiales informativos para ver cómo Biden baja del avión, aparecen sujetos (también sujetas y sujetes, que hay que ser inclusivo para todo) que nos ilustran en una materia y en otra, conociendo rotundamente los pormenores de todo suceso. 

Nos ilustran sobre la vida privada del Presidente de los EEUU, los detalles de su coche o sobre las alpargatas de FLOTUS (por cierto, que al que se le ocurrieron las siglas de la Primera Dama de EEUU, no debió pensar en lo mal que suena en español…). Nos hablan de lo que interesa, vamos. No nos van a hablar de los detalles geopolíticos; que de eso yo no entiendo.

Y entre esas risas que nos hemos echado estas semanas con las minucias, hay algo que me ha vuelto a hacer especialmente gracia sobre la OTAN: ¿Cómo lo acaba de pronunciar usted: ÓTAN u OTÁN? (Si es de los que dicen NATO, me remito a Chus Lampreave: paso total de vosotras, me aburrís.)

El caso es que me he visto realizado cuando he vuelto a escuchar a los “expertos de pitiminí” empezar un debate hablando de ÓTAN y terminarlo pronunciando OTÁN, porque alguno de los que sí eran expertos, así lo hacía; y viceversa.

Aunque después de varios años, sigo preguntándome cuál será la pronunciación correcta de estas siglas porque nadie me da en la diana con la respuesta satisfactoria para mi esnobismo lingüístico. Lo intenté con la RAE (ingenuo de mí), pero como hace tiempo que creo que lo de limpiar, fijar y dar esplendor se les ha quedado añejo, no me quedé satisfecho.

La OTAN está hoy más unida, pero seguimos sin ser capaces de saber cómo se pronuncia. Ahí tenemos trabajo, porque lo de que se va a subir el presupuesto en Defensa está más claro que lo del Presidente Feijóo dentro de un año y poco...

 

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: