La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Hidrógeno


En mi inveterada costumbre de citarme, hoy un dos por uno:

Del artículo “Tren y mercancías”:

“La propuesta de trenes con propulsión de hidrógeno tiene por tanto gran interés para el mantenimiento de la línea, sin olvidar que, si estos convoyes pueden circular a 180 Km/h, no serán pocas las inversiones necesarias para que la vía los soporte en todo su trayecto.”

Del artículo “Jornada histórica”

“Cito en el titular las palabras de nuestro presidente regional al calificar en el día de su presentación la instalación en Puertollano de una fábrica de electrolizadores. Mil puestos de trabajo entre directos e indirectos en un sector claramente de futuro, economía verde y alta tecnología. 

Acudió el Presidente Sánchez a la presentación, porque realmente es un día histórico para Puertollano.”

Dejemos sentado en primer lugar que el Centro Nacional de Investigación en Hidrógeno está en Puertollano, no es en principio ni bueno ni malo, es un hecho. También es factual que se trata de un centro de investigación de gran envergadura y recorrido, que es una real y verdadera descentralización y que, en su entorno, como ya está ocurriendo, se genera un ecosistema o tejido empresarial muy potente.

En la revolución industrial a esto se le llamaba Cluster, en estos tiempos de nuevas tecnologías se le llama Hub, y en época no tan lejana, en España se llamaba Polo de desarrollo.

En Wikipedia: “Polos de desarrollo son zonas geográficas relativamente reducidas en las que se estimula la localización de actividades industriales y comerciales para que impulsen la actividad económica en un área geográfica de mayor amplitud".

El hidrógeno es un invento un poco más antiguo y es de la naturaleza. Hay vida en la tierra porque hay agua, y la hay en cantidades nada despreciables. La molécula de agua (H2O) se puede descomponer por electrolisis, un proceso que consiste en hacer pasar corriente eléctrica. El hidrógeno así obtenido es susceptible de almacenamiento y utilización como el gas natural, y utilizable también en la industria y el transporte terrestre.

Cuando la fuente de esa electricidad es renovable, el hidrógeno obtenido se llama verde.

Es una solución a la limitación de las energías renovables, que no pueden garantizar un suministro uniforme 24 horas al día y precisan por tanto de almacenamiento.

Y en este escenario, todo es verde esperanza hasta que aparece Cuenca.

Por el lado de los trenes de mercancías, con nuevos modelos que se van a desarrollar para utilizar este hidrógeno verde, dejaremos de ver pasar por Cuenca los trenes sin llegar a conocer los de hidrógeno.

Por el lado del Cluster, Hub o Polo de desarrollo, el Centro Nacional de Investigación del Hidrógeno no está en Cuenca, ni este ni ninguno. Como en los tiempos del trasvase, los polos de desarrollo no son para Cuenca.

Por el lado de las energías renovables, pronto estará llena Cuenca de molinos y de paneles solares. Con todo ello se producirá una energía que se almacenará en forma de hidrógeno para ser utilizada fuera de Cuenca. Me recuerda al trasvase Tajo-Segura.

Por el lado de la economía circular, en Cuenca reciclaremos y valorizaremos, en forma de biogás, la basura que produce el desarrollo económico y el consumo ajenos.

Jesús Neira

Entropía

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