La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

POM


En junio del año pasado tuve ocasión de escribir sobre el Plan de Ordenación Municipal de Cuenca, cuya redacción hace años que se contrató:

“En cualquier caso, es indudable que una ciudad como Cuenca necesita como el respirar una planificación urbana que alinee decisiones políticas y económicas, también vitales, en una dirección de progreso.”

 Y pasado un año nos encontramos en periodo de información pública precisamente del POM de Cuenca.

Y de una lectura apresurada de la memoria de dicho Plan creo entender lo siguiente.

Es un objetivo central una Cuenca sostenible y resiliente. No me parece la sostenibilidad objetivo difícil de alcanzar en nuestra ciudad, rodeada de naturaleza y sin industria real o a la vista. Es en este sentido que la insistencia en la economía circular es igualmente redundante, pues nuestra actividad económica, de puro limitada, lo es también en la producción de residuos.

En cuanto a la resiliencia, condición esta que la arquitectura toma de la psicología, creo que en Cuenca la cumplimos con holgura, pues solo desde una profunda resiliencia se puede entender como sobrevive esta ciudad. Esto último queda reflejado en el estudio que incorpora la memoria, y en el que queda claro el derrumbe socioeconómico de la provincia, en comparación, no con los territorios mas dinámicos de nuestro país, en comparación con el resto de provincias de la región.

Me interesa por tanto y especialmente el segundo objetivo del plan, y que no es otro que “la actividad económica y la equidad”, que se dice pronto.

No he encontrado en el documento referencia a incrementos significativos en la actividad económica prevista para los próximos años y creo que, con el cierre del tren (en esto se aprecia una errata en la memoria pues en un plano de infraestructuras aparece la línea ferroviaria) y la negativa de nuestra región a completar la autovía de Cuenca a Albacete, podemos dar por descartada de inicio la actividad industrial.

En un ejercicio de planificación urbanística acorde con lo anterior, se ha optado (Alternativa 2) por un modelo de ciudad de crecimiento casi cero, anclado en la regeneración y consolidación urbanas, arduo cometido este último, no lo negaré, en atención a la obsolescencia mas que evidente del equipamiento físico de la ciudad.

Una ciudad que no programa un crecimiento significativo está decidiendo su contracción, y en Cuenca no deberíamos olvidar, y lo olvidamos, que un núcleo urbano de un tamaño significativo es también condición de desarrollo de una provincia tan extensa como despoblada.

Leo en el plan que “Se pretende invertir el decaimiento económico, demográfico y social de ciertas zonas de la ciudad consolidada”. No deja de ser un noble propósito que, como los reflejados en los múltiples instrumentos de planificación estratégica redactados en los últimos 20 años se quedará en eso, palabras sin soporte fáctico conocido.


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