La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Prisas


Las prisas no son buenas. Eso lo sabe todo el mundo; aunque tanto usted como yo, impaciente lector, sucumbamos a su angustioso encanto.

Y es que las prisas son un verdadero problema. Lo son porque no te dejan pensar antes de actuar y, cuando así pasa, se nota demasiado. Lo vemos bastante a menudo. Cuenca no es un lugar donde las cosas suelan ir demasiado deprisa, pero cuando van, meten la pata. Ya sabe usted lo que pasó hace unos días con el muro del Paseo de San Antonio. Todo por las prisas.

Cuando llegan las elecciones, algunos que se han quedado dormidos por el camino, se despiertan sobresaltados y les entra la premura por pintar de mala forma algunos pasos de cebra o por ponerse a derribar un muro que no es suyo. Menos mal que el Magistrado del Juzgado de lo Contencioso se suele dar prisa, y lo paró. Y aunque luego haya levantado la medida cautelar, deja nos deja ver la viabilidad del recurso que se ha presentado por el Colegio de Arquitectos.

Las prisas, ¡las dichosas prisas! 

Todos sabemos que no son buenas, pero dejamos que nos dominen. Hay demasiadas decisiones malas que, de haber sido pensadas un sólo minuto, no se habrían tomado de esa forma -usted ya sabe-; pero no aprendemos. 

Aunque tampoco se sienta usted mal. En un mundo dominado por neuróticos, gritones y egocéntricos, las prisas son el mal menor. Y, aunque decimos buscar la calma, el orden y la moderación, solemos dejarnos llevar por el que más grita, aunque sea el que más se equivoca.

En la época electoral en la que estamos, las prisas y la inmediatez lo dominan todo. No existe ya el repensar las cosas, porque ni siquiera se han pensado por primera vez. Todo es instantáneo y, tal como llega, se va. Todo es un bluf, como diría el Presidente Rajoy. Todo son Adanes iluminados que van a resolver el mundo hoy, pero que, mañana, no estarán ya para recoger los pedazos de sus destrozos. 

En este mundo de gente con prisa -o más bien de cagaprisas, que diría quien yo me sé-, hay que detenerse a pensar de vez en cuando. Así, por lo menos, no se tirarían muros al tuntún, no se arrancarían las vías sin escuchar al Tribunal Supremo, ni se agobiaría a los agricultores de los pueblos para firmar contratos complejos sobre sus tierras para construir cosas sepa Dios cuándo.

 

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: